El Pecado del Silencio por Jorge Altieri



EL PECADO DEL SILENCIO.
POR JORGE ALTIERI.

No quiero que las piedras hablen, deseo que permanezcan mudas por siempre. Es mi deber no callar, es tu deber anunciar, es nuestro deber alzar la voz como trompeta y amonestar a los hombres por sus pecados. Debemos ser libres, hoy mismo, de este horrible y criminal pecado llamado SILENCIO. Debemos ser libres de la sangre de este mundo impío, si es que deseamos ir al cielo. ¿Cómo? No negándoles la verdad de su condición, amonestándoles contra el pecado que los asedia. EZEQUIEL 33:7-9; ISAIAS 56:10

Estamos pecando de silencio y no lo vemos. Somos cómplices mudos de este mundo que ha perdido el pudor, el honor, la dignidad, la vergüenza y el temor a Dios. Tenemos miedo de hablar la verdad, para evitarnos problemas, preferimos ser alabados por los hombres, que reconocidos por Dios, desde lo alto; convivimos con la injusticia y aun la sufrimos pero no luchamos contra ella porque no deseamos ser vistos como intolerantes. GALATAS 4:16

Preferimos pasar por humildes y besar los pies de los tiranos, antes que denunciar el pecado y arriesgar que nuestra cabeza nos sea quitada del cuello. Falsos profetas, falsos apóstoles y hombres corruptos están destruyendo la obra de Dios y lo permitimos porque no deseamos ser vistos como impopulares y porque sin darnos cuenta hemos vendido nuestra conciencia por un poco de comodidad, hemos permutado nuestros principios por un plato de lentejas. Los homosexuales proclaman a los cuatro vientos, sus desvergüenzas, Mientras los cristianos ocultan su identidad mezclándose con el mundo. Las mafias corrompen naciones enteras en tanto que los cristianos callan a causa de intereses privados. ISAIAS 5:20; EZEQUIEL 44:23

El pecado de silencio es un cáncer que está consumiendo a la iglesia, por miedo al hombre. El diablo ha logrado causar suficiente miedo al liderazgo y a la iglesia para que observe lo que pasa en el interior de ella, pero no haga nada para resolverlo. Falsos hermanos y falsos líderes, se están apropiando de las iglesias y de las organizaciones cristianas para despilfarrar y despojar la obra de Dios. Hombres sin temor por las cosas de Dios, están suplantando a hombres santos y los persiguen desde el mismo seno de la iglesia.

Y seguimos callando por conveniencia, o por comodidad, o por cobardía, o por costumbre. Hemos aceptado el yugo de la esclavitud, antes que luchar por nuestra propia libertad espiritual. Preferimos que hombres caídos de la gracia de Dios, nos lideren antes que vivir en dependencia absoluta del Espíritu Santo. Confundimos la humildad con el silencio. La obediencia a Dios, con el temor a los hombres. La sujeción a la palabra del Señor, con la esclavitud. Toleramos cualquier cosa para evitarnos molestias. Soportamos cualquier injusticia sin alzar la voz de la verdad, sin denunciar las tinieblas. Se dice de Juan que era la voz que clamaba en el desierto.

Se dice de nosotros que somos los que nos cubrimos con el mismo manto, el manto del silencio y de la impunidad. No queremos ser la voz de Dios, en estos tiempos, preferimos que se levanten las piedras y ellas hablen. No queremos ser testigos de Dios, en esta época. Pueden ahora hablar las piedras, porque nosotros decidimos callar.

Es Correcto Mencionar Nombres

Muchos erróneamente creen que es equivocado delatar el error y nombrar al maestro culpable; pero se equivocan de acuerdo a la Biblia.

Pablo nombró a Pedro públicamente. Pedro era culpable de prácticas no escriturales. “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar…Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?” (Gálatas 2:11-14). Si la pureza e integridad del evangelio está en peligro, no tenemos otra opción más que delatar el error y nombrar al culpable.

Pablo nombró a Demas por amar el mundo. “…Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica….” (2 Timoteo 4:10). Esos que traicionan la causa de Cristo por una vida mundana y placeres deben de ser nombrados y delatados (¡Rock Cristiano!).

Pablo nombró a Himeneo y Alejandro. Pablo dijo a Timoteo “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar” (1 Timoteo 1:18-20). Los verdaderos sirvientes de Dios deben militar la buena milicia, y nombrar a esos quienes se han apartado de la fe que fue una vez dada a los santos. Pablo no esta aquí discutiendo la fe de la salvación sino la fe como un sistema de doctrina. Estos hombres habían naufragado en esto y Pablo los denunció y mencionó sus nombres.

Pablo nombró a Himeneo y Fileto.  Dijo a Timoteo que “estudiara” para poder usar “bien” la “palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos.” (2 Timoteo 2:15-18). Las falsas doctrinas trastornan la fe de algunos, por lo cual esos que las proclaman deben de ser denunciados.

Pablo nombró a Alejandro el calderero. “Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras” (2 Timoteo 4:14-15). Es claro que esto no es un problema personal, sino un problema doctrinal. Alejando había opuesto a la doctrina y palabras de Pablo. Era un enemigo de la verdad. Los ministros de Dios tienen el mismo problema cada día. Predican la verdad, luego los miembros se van a la casa y escuchan esa fe disputada por el radio y predicadores de televisión. A menudo estos falsos profetas están mandando sus publicaciones a las casas de los miembros de iglesias fundamentales. Luego el hombre de Dios se supone que debe tener su boca cerrada, de acuerdo a lo que muchos creen. Sólo un cobarde puede guardar silencio mientras la verdad de la Biblia esta en ataque.

Juan nombró a Diótrefes. “Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe” (3 Juan 9). Juan relató cómo este hombre parloteaba contra ellos con “palabras malignas” (v. 10). Dice más adelante: “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios” (v. 11). No es incorrecto nombrar a esos cuya doctrina y prácticas son contrarias a la Palabra de Dios.
De hecho, la completa Biblia abunda en ejemplos de falsos profetas siendo nombrados y denunciados. En estos días sólo se habla de amor, usándolo como excusa para no delatar el error, -“no es realmente amor bíblico, sino es un sentimentalismo satánico.”

Moisés nombró a Balaam. Vea Números 22-25. Pedro nombró “el camino de Balaam … el cual amó el premio de la maldad” (2 Pedro 2:15). Balaam era un profeta que estaba en la obra por dinero, justo como muchos de los profetas de TV de nuestros días. Ruegan por dinero y viven como reyes, mientras multitudes de gente inocente les manda su dinero. Están siempre edificando colegios, hospitales, redes de televisión, y parques de diversión que tienen un resbaladero de agua para Jesús. Luego se supone que debemos mantener nuestra boca cerrada acerca de estos charlatanes religiosos. ¿Cómo podemos estar en silencio y permanecer en la verdad de Dios?

Judas expuso “el error de Balaam” (Judas 11). Juan mencionó “la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación” (Apocalipsis 2:14). Esto llega precisamente al corazón del asunto, concerniente a la doctrina de la separación. Balaam nunca maldijo a Israel aún cuando quería la recompensa que se le había ofrecido. Los hombres de Israel comenzaron a “fornicar con las hijas de Moab … invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses” (Números 25:1-2). ¿Por qué hicieron esto? Porque Balaam enseñó a Balac como romper la barrera de separación entre los moabitas y los israelitas. Sabemos esto porque está rectamente establecido en Apocalipsis 2:14 y en Números 31:16. Esto dio como resultado la muerte de 24,000 hombres bajo el juicio de Dios (Otro buen ejemplo de Rock Cristiano).
Los falsos maestros están rompiendo la barrera de separación entre la gente de Dios y la falsa religión. Hay muy poca predicación y enseñanza en la doctrina de separación. Balaam rompió la barrera de separación al causar que los hombres de Israel cometieran fornicación con las mujeres de Moab. Rompió la doctrina de separación eclesiástica causando a los hombres de Israel inclinarse a Baal. Esto trajo maldición sobre Israel. Hasta que regresemos a enseñar la verdad acerca de la separación personal y eclesiástica, podemos esperar detener la destrucción que estamos teniendo hoy.
Tal parece que existe la creencia de que alguna gente es muy poderosa como para ser denunciada o nombrada. Hombres en altos lugares, pastores de iglesias gigantes y esos con grandes audiencias en radio y televisión creen que están sobre toda crítica. Cualquier cosa que digan o hagan, no importa que tan contraria de la Biblia sea, se supone que es correcta. Nada debe estar arriba de la verdad.

Natán identificó a David. Había un hombre en un lugar muy alto que era un adultero secreto. Seguramente este hombre, quién tenía el puesto de oficial más grande del reino, no podía ser reprendido por un simple e impopular profeta. Natán fue a la presencia de David, reveló el pecado en forma de parábola, luego dijo al enfurecido David, “Tu eres aquel hombre…” (2 Samuel 12:7).

Jehú hijo de Hanani nombró al rey Josafat. En varias formas Josafat fue un buen rey, pero equivocadamente olvidó practicar la separación. Causó que su hijo se casara con la hija del rey Acab. Vea 2 Crónicas 18:1; 21:1-6. Hizo una alianza con Acab y fue a la batalla contra Ramot de Galaad con él (2 Crónicas 18). Jehú hijo de Hanani dijo al rey Josafat: “¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?” (2 Crónicas 19:2). Aquí hay una pregunta para los no separados: “¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?

Sí, es correcto delatar el error y nombrar a esos que están en error. Es correcto “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3). Fue una vez pronunciado y nunca ha sido llevado para revisión. Debemos mejor cuidarnos de los “falsos maestros… que introducirán encubiertamente doctrinas destructoras” (2 Pedro 2:1). Los mensajeros fieles advertirán a las ovejas acerca de estas herejías, y les identificarán por su nombre. No es suficiente hacer alusión sutilmente hacia ellos, si no los corderos jóvenes no entenderán y como consecuencia serán destruidos por los lobos.

Debemos RECHAZAR LOS HEREJES. “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo” (Tito 3:10). Debemos rechazar a esos que niegan la redención por la sangre de Cristo. Hay muchos que niegan esta o alguna otra doctrina de la Palabra de Dios. Si no responden a la exhortación, deben de ser desechados.

Debemos tener cuidado de esos que predican otro evangelio. Pablo advirtió acerca de esos que predicaban “a otro Jesús …otro espíritu …otro evangelio” (2 Corintios 11:4). ¿Cómo podemos conocerlos si no juzgamos su Jesús, su espíritu y su evangelio por la Palabra de Dios? Pablo llamó a dichos predicadores: “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo” (2 Corintios 11:13). Pablo explica en versículos 14-15 que estos predicadores son ministros de Satanás. El hombre llamado de Dios debe ser tan fiel hoy en día en delatar a estos ministros de Satanás.

Pablo advirtió a los Gálatas acerca de esos que quieren “pervertir el evangelio de Cristo“. Dijo también: “Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema” (Gálatas 1:6-9). Multitudes el día de hoy están predicando un evangelio pervertido. Esos que predican salvación por bautismo, o por obras, están enseñando un evangelio pervertido. Esos que predican que la salvación se puede perder, están predicando un evangelio pervertido. Los carismáticos, católicos, muchos evangélicos, y muchos “fundamentalistas” están predicando un evangelio pervertido. Y peor aún, se supone que debemos cooperar con ellos en evangelismo y trabajo cristiano, de acuerdo con muchos. Si no exponemos y delatamos a estos falsos profetas, entonces estamos traicionando a Jesucristo y su evangelio.

Debemos SEPARARNOS de ellos. “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré” (2 Corintios 6:17). Esto lo aclara todo. El pueblo de Dios, debe salir de entre la apostasía y error religioso. ¿Cómo puede un creyente de la Biblia permanecer al Concilio Nacional o Concilio Mundial de Iglesias? ¿Cómo pueden pertenecer los supuestos evangélicos y fundamentalistas, a no ser por su rebelión a la Biblia?

Compartido por Mario Dtrinidad a través de Facebook y usado con permiso!

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Archivado bajo Abuso de Profetas lisonjeros y mentirosos, Abuso Pastoral, Alerta Roja en el Cristianismo, Apostasía, ¿Que del G-12 o D-12? Verdad o Mentira, En Defensa de la Sana Doctrina, Falsas Doctrinas, Luz para las Naciones Internacional, Movimiento de Fe o Teología de Prosperidad, Recursos para Pastores

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