¿QUIEN ES EL VERDADERO DIOS DE MI IGLESIA? Por Osvaldo Paiva


¿QUIEN ES EL VERDADERO DIOS DE MI IGLESIA? Por Osvaldo Paiva.

No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar. Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón.” Mateo 6:19-21. DHH.

Una de las características más notables de esta sociedad posmoderna es la creciente insatisfacción de la gente. Nadie parece estar contento con lo que tiene. Desean de todo corazón casarse, luego se casan y un tiempo después se sienten insatisfechos y terminan divorciándose; sueñan con tener hijos, luego los tienen y mientras son niños están contentos, pero luego crecen se vuelven rebeldes y terminan lamentándose por haberlos traído al mundo; quieren una casa, se esfuerzan trabajando, se endeudan y la compran; pero un tiempo después ya no les gusta y procuran venderla nuevamente para comprar otra mejor.

Todo el tiempo las personas se quejan porque no tienen lo que quieren, pero no disfrutan de lo que sí tienen. Así viven, en una insatisfacción constante, pues nada les satisface por mucho tiempo, siempre están anhelando cosas nuevas, sensaciones nuevas, experiencias nuevas. Este estilo de vida ha crecido aún más con el aumento permanente de los bienes de consumo. Todos los días aparecen nuevos productos en el mercado, nuevos modelos, nuevas marcas, nuevos inventos, nuevas tecnologías y nuevas formas de placer y de entretenimiento. Todo cambia tan rápido, que en un año cualquier cosa pasa de moda y pierde su valor porque ya no satisface los deseos y ambiciones de la gente. Pero esta creciente insatisfacción está llevando al mundo a un caos sin precedentes, afectando para  mal a toda la humanidad.

El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es también vana ilusión, porque mientras más se tiene, más se gasta. ¿Y qué se gana con tener, aparte de contemplar lo que se tiene?” Eclesiastés 5:10-11. PDT. Todas las cosas que más desean las personas en el mundo cuestan dinero, y el dinero que se posee nunca es suficiente para satisfacer todo lo que el corazón de los hombres anhela en esta vida. Por más que trabaje, se esfuerce, ahorre, invierta y gane es imposible que esté satisfecho por mucho tiempo. El amor al dinero es insaciable.

¿Cuál es la raíz de toda insatisfacción en el mundo? El orgullo, la codicia, y el amor al dinero. La persona orgullosa quiere poseer riquezas y prestigio para elevarse por encima de otros y ser admirado; el codicioso desea tener lo que otros ya tienen; y el que ama el dinero se vuelve avaro, idólatra y genera todo tipo de males en su entorno y en sociedad. Los robos, asesinatos, guerras, hambrunas, injusticias y toda la corrupción e inmoralidad en el mundo son generados por la falta de contentamiento: “En cambio, los que quieren hacerse ricos caen en la tentación como en una trampa, y se ven asaltados por muchos deseos insensatos y perjudiciales, que hunden a los hombres en la ruina y la condenación. Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males; y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos.” 1Timoteo 6:9-10. PDT.

Pero esta insatisfacción propia del mundo también ha llenado la iglesia cristiana, donde abundan cada vez más los orgullosos, codiciosos y avaros. Estas personas que se dicen creyentes andan buscando mensajes que les produzcan nuevas emociones, quieren experiencias nuevas, porque los mensajes Cristo céntricos
los aburren. Ellos desean oír cuanto Dios les ama, y cuanto desea prosperarlos, y motivarlos a llevar una vida de éxitos, con abundancia de bienes terrenales. Y se han levantado pastores para predicarles exactamente lo que ellos desean escuchar: “Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír. Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.” 2Timoteo 4:3-4. PDT.

Así para satisfacer los caprichos de esta gente insatisfecha con Dios, el mismo Satanás ha levantado a estos pastores entre quienes podemos citar a Benny Hinn quién aseguró: “Dios quiere que seas rico ¿Quién dijo que Jesús era pobre? No, Jesús era muy rico”. Marcos Witt también predica lo mismo: “Yo le digo a mi hijo: Hijo, usted va a ser millonario – pero papá ¿eso está bien? – Claro hijo – y se lo repito – hijo usted va a ser millonario. Y ahora ya se lo cree ¿Por qué no vamos a decretar eso sobre la vida de nuestros hijos?”. Cash Luna en uno de sus mensajes favoritos dice: “Hay poder en nuestra boca, poder para decretar y hacer que las cosas sucedan” Así cientos de predicadores y maestros en todo el mundo, enseñan que el dinero y el bienestar terrenal son los mejores favores de Dios para sus hijos. Son en realidad siervos de Mamón.

Ante la creciente insatisfacción de las personas que se congregan en iglesias cristianas y otras tantas que buscan la solución a sus problemas familiares y financieros por medio de la Biblia, estos predicadores que han adquirido fama y notoriedad al hacerse eco de la necesidad de muchos evangélicos, que se hastiaron de escuchar sobre el pecado, la ira de Dios, la segunda venida de Cristo, del infierno, y de nuestro hogar en el cielo. Ellos han cambiado el mensaje de la Biblia, por mensajes positivos, de motivación, del amor
incondicional de Dios hacia la humanidad, y de que nuestra mejor vida es aquí y ahora.

Joel Osteen dijo a un periodista: “Nuestra iglesia acoge a todas las personas que vienen cargadas con sus problemas, que están desanimadas y necesitan recibir algo que los motive, que les devuelva la esperanza. Nosotros les damos mensajes positivos, llenos de ánimo y motivación de la palabra de Dios que los
ayude a vivir una vida mejor y les funciona. Por eso vienen otra vez y están agradecidos porque sus vidas han mejorado”. Pero si analizamos los mensajes de estos predicadores y autores veremos que sus enseñanzas tienen por finalidad que la gente reciba la satisfacción que el mundo busca, y que está relacionada con el dinero y la obtención de cosas materiales. Y lo más triste es que esta satisfacción siempre es temporal.

El problema de las multitudes es, que si bien manifiestan deseos de ser hijos de Dios, no están dispuestos a dejar de amar el dinero y las cosas materiales. Desean amar a Dios y también amar al dinero. Y eso es imposible: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas.” Mateo 6:24. PDT. Es deshonesto que se ofrezca a las personas cosas que Dios no ha prometido en prioridad para sus hijos.

Porque Dios ha fijado sí un castigo para todos aquellos que aman el dinero y el mucho tener: “En este mundo hay otro mal muy común entre los hombres, según he podido ver: Dios les da a algunos abundantes riquezas y esplendor, y nunca les falta nada de lo que desean; pero no les permite gozar de todo ello, sino que otros lo disfrutan. ¡Esto es también una ilusión vana y realmente lamentable!”.
Eclesiastés 6:1-2. PDT. Es triste que pastores y maestros mientan a sus miembros enseñándoles a amar a Dios y al mismo tiempo a Mamón.

La insatisfacción o la incapacidad de disfrutar de todo lo bueno que se tiene, es la maldición que pesa sobre los que rechazan a Dios en el mundo y sobre los que le rechazan también en la iglesia: “¿Y acaso para ustedes sí es tiempo de vivir en casas lujosas, mientras que mi templo está en ruinas? Yo, el Señor todopoderoso, les digo que piensen bien en su conducta. Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no se sienten satisfechos; beben, pero se quedan con sed; se abrigan, pero no entran en calor; y el que trabaja a jornal, echa su salario ensaco roto.” Hageo 1: 5-6. PDT.

La satisfacción de los hijos de Dios es completa y radicalmente diferente a lo que disfrutan los que no conocen a Dios ¿Saben cómo Dios nos permite disfrutar de todo aquí en esta vida? “Todos los que tengan sed, vengan a beber agua; los que no tengan dinero, vengan, consigan trigo de balde y coman; consigan vino y leche sin pagar nada. ¿Por qué dar dinero a cambio de lo que no es pan? ¿Por qué dar su salario por algo que no deja satisfecho? Óiganme bien y comerán buenos alimentos, comerán cosas deliciosas.” Isaías 55:1-2. PDT. La satisfacción justa y verdadera que Dios da a todos sus hijos por igual no se puede comprar con dinero.

Les doy unos ejemplos: El que ama el dinero puede disfrutar en forma temporal de la hermosa casa que compró para su familia; Dios al que ama, le permite disfrutar siempre de su familia en una casa. El que ama el dinero puede disfrutar de unas preciosas vacaciones en una playa paradisiaca por unos pocos
días; Dios al que ama le da el gozo de disfrutar todos los días de su creación en cualquier lugar. El que ama el dinero puede comprar la mejor educación para sus hijos y prepararlos para un futuro de éxito en el mundo. Dios al que ama le da en forma exclusiva la posibilidad de educar a sus hijos para que alcancen la
salvación y una vida de éxito de aquí a la eternidad.

Esta es la gran diferencia. Dios es justo, el dinero es injusto. Dios da la misma satisfacción a todos sus hijos, el dinero da más satisfacción solo al que tiene más. Dios permite un gozo permanente a todos sus hijos, el dinero termina frustrando a todos los que le aman. Finalmente todo lo mejor que Dios nos da
para disfrutar en esta vida no se puede comprar con dinero, y lo que se compra con dinero Él nos da como complemento: “Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y él sabe lo que ustedes necesitan. Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.” Mateo 6:31-33. TLA.

El mensaje completo nos fue compartido por el Ps.Osvaldo Paiva a través de Facebook!

2 comentarios

Archivado bajo Alerta Roja en el Cristianismo, Apologética Cristiana - Christian Apologetics, Apostasía, Ayudas para el crecimiento espiritual, Casa de Oración Paraguay, Falsas Doctrinas, Luz para las Naciones Internacional, Material para Evangelismo Personal, Recursos para Pastores

2 Respuestas a “¿QUIEN ES EL VERDADERO DIOS DE MI IGLESIA? Por Osvaldo Paiva

  1. Me parece un articulo excelente y comparto casi absolutamente todo el mansaje de este pastor Osvaldo Paiva. Me gustaria publicar este mensaje en nuestra pagina http://www.reinodedios.com. Lo que yo he interpretado de la Biblia es que nosotros los servidores de Cristo no debemos enriquecernos.
    “Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males; y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y se han causado terribles sufrimientos.” 1Timoteo 6:9-10.

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    • luzparalasnacionesinternacional

      Claro que puedes publicarlo estimado Angel! Nada más que debes respetar el contenido original y poner los créditos de dónde lo encontrastes y con links activos! Así me ayudas a proteger la confianza de todos los Consiervos que han confiado en mi persona para dar a conocer su material a nivel Internacional. Y también nos ayudas a que más gente sea expuesto a la Luz de Cristo entre las Naciones.

      Bendiciones y gracias por comentar!

      Dra. y Arq. Mro. Cecilia Eugenia Peraza Salazar

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