EL PROBLEMA DEL ANALFABETISMO B√ćBLICO Randy Alcorn


bibliagrande

Podr√≠a decirse que el analfabetismo b√≠blico de los cristianos est√° en su punto m√°s alto, y es dif√≠cil exagerar sus escalofriantes consecuencias. S√© que en la iglesia diversas cosas cambiar√°n inevitablemente ‚ÄĒpor ejemplo, las nuevas formas que adoptan las canciones y los himnos‚ÄĒ, y est√° bien. Lo que no est√° bien es que el pueblo de Dios descuide la Palabra de √Čl.

Me encanta la gente joven, y paso mucho tiempo con ellos. Soy profesor de tenis en la secundaria, y a comienzos de este mes habl√© en Momentum, una conferencia para estudiantes en la iglesia Good Shepherd Community. Estoy viendo suceder muchas cosas buenas en las vidas de los adolescentes. Sin embargo, no es menos cierto que estamos criando una generaci√≥n de j√≥venes de videos, computadores, juegos electr√≥nicos, tel√©fonos m√≥viles y entretenciones exteriores en que cada vez menos j√≥venes aman los libros. S√≠, hay muchas y notables excepciones, pero lo anterior es la clara tendencia. Siendo un creyente joven, devor√© grandes libros como por ejemplo El conocimiento del Dios Santo, de A. W. Tozer, Conociendo a Dios, de J. I. Packer, Mero cristianismo, de C. S. Lewis, y √Čl est√° presente y no est√° callado, de Francis Schaeffer. Estos y muchos otros libros est√°n disponibles para los j√≥venes en la actualidad, pero no muchos los est√°n leyendo.

Y lo m√°s importante, la propia Biblia es un libro; sesenta y seis libros en uno. Si nuestros j√≥venes no son lectores, no ser√°n lectores de la Palabra de Dios. Y si no son lectores de la Palabra de Dios, sus vidas espirituales no tendr√°n futuro. Los pr√≥ximos l√≠deres de la iglesia no sabr√°n lo que Dios ha dicho, y cuando eso suceda, ¬Ņc√≥mo podr√° la iglesia funcionar como el cuerpo de Cristo estando desconectada de la mente de Cristo?

Ya estamos viendo la primera ola de analfabetismo b√≠blico entre muchos de los actuales l√≠deres de la iglesia. Cuando la Escritura dice que un anciano debe ser ¬ęcapaz de ense√Īar¬Ľ, esto implica mucho m√°s que habilidades de comunicaci√≥n. Requiere un conocimiento operativo activo de la Palabra de Dios. En mi opini√≥n, nadie deber√≠a ser l√≠der de la iglesia ‚ÄĒanciano, supervisor, pastor o cualquiera que dirija la iglesia‚ÄĒ a menos que estudie diariamente la Palabra de Dios y la conozca mucho mejor de lo que conoce a los concursantes de los reality shows. Y deber√≠a sentir mucha m√°s pasi√≥n por la Escritura que por los programas de televisi√≥n, las pel√≠culas, el f√ļtbol, las carreras automovil√≠sticas, la pol√≠tica, los blogs u otros intereses.

Tr√°gicamente, los adultos cristianos, incluyendo muchos l√≠deres actuales de la iglesia y aun algunos pastores, est√°n tan inmersos en la cultura popular, y son tan indisciplinados, que no apagan el televisor ni se dedican al estudio diario de la Palabra de Dios y la lectura de libros cristianos centrados en ella. ¬ŅQu√© clase de ejemplo le estamos dando a la pr√≥xima generaci√≥n? ¬ŅQu√© estamos haciendo para motivarlos y ayudarlos a apagar las distracciones, silenciar los tel√©fonos m√≥viles y convertirse en estudiantes apasionados de la Palabra de Dios, escuchando el suave murmullo de Dios (1R 19:12) que, de lo contrario, ser√° ahogado por nuestro incesante ruido cultural?

Hace poco o√≠ a un experto en alfabetizaci√≥n y lectura citar las estad√≠sticas del analfabetismo funcional, incluyendo el hecho de que muchos j√≥venes no pueden leer, y muchos que PUEDEN leer, NO leen. Es alarmante. Aun ni√Īos cristianos criados en hogares e iglesias evang√©licas son tristemente ignorantes de la Escritura.

En lo referido a ense√Īanza y conocimiento b√≠blico, la iglesia a la que asisto probablemente estar√≠a en el 90¬ļ percentil. Sin embargo, hace diez a√Īos, mi esposa hizo preguntas b√≠blicas a una clase de ni√Īos de 11-12 a√Īos en nuestra iglesia, de los cuales casi todos pertenec√≠an a hogares cristianos y eran asistentes regulares. Era un grupo grande, pero ¬Ņcu√°ntos crees que sab√≠an la respuesta a la pregunta ¬ę¬ŅQui√©n fue el padre del Rey Salom√≥n?¬Ľ? En total, uno, que casualmente era hijo de pastor ‚ÄĒaunque muchos hijos de pastor podr√≠an no haberla sabido‚ÄĒ.

Mi punto no es que conocer datos b√≠blicos te haga piadoso. Evidentemente no es as√≠. Podr√≠amos criar a una generaci√≥n de peque√Īos fariseos que conocieran todos los vers√≠culos pero no sintieran amor por Dios. Sin embargo, los ni√Īos que aman a Dios solo perseverar√°n y se har√°n m√°s santos si se alimentan de la Palabra de Dios.

¬ŅEstamos memorizando la Escritura? ¬ŅEstamos animando a nuestros hijos a memorizar vers√≠culos, y haci√©ndolo con ellos? ¬ŅTenemos un plan sistem√°tico de algunos cientos de vers√≠culos, para memorizar y repasar con nuestros hijos, que cubran √°reas b√°sicas de la teolog√≠a cristiana? ¬ŅC√≥mo podemos esperar que nuestros hijos cultiven y perseveren en una cosmovisi√≥n cristiana sin ayudarlos a almacenar la Palabra de Dios en sus corazones?

Hace poco le dije a un pastor de mi iglesia que, si tuviera que volver a empezar, y pudiera ayudar a recomenzar nuestra iglesia, tendría un curso permanente de panorama bíblico y doctrina bíblica, y reforzaría la educación de nuestros adultos e hijos para asegurarnos de cultivar un ambiente en que la gente fuera conducida al texto de la Escritura, semanalmente en la iglesia y diariamente en sus hogares. Estudiar cada día, meditar, conversar y vivir las verdades de la Palabra de Dios… eso es lo que necesitamos urgentemente.

Muchos que han crecido en nuestras iglesias conocen a todos los personajes de los programas de televisi√≥n por nombre, pero si se les exigiera nombrar a las doce tribus de Israel (o incluso a los ap√≥stoles, en muchos casos), no nombrar√≠an m√°s de un par. P√≠deles mencionar dos textos que indiquen que Cristo es el √ļnico camino a Dios, y no necesitar√°s adivinar por qu√© la gente no est√° compartiendo su fe en Cristo. No saben qu√© compartir. ¬ŅC√≥mo puedes compartir lo que no sabes? ¬ŅC√≥mo puedes saber si no conoces la Palabra de Dios?

Dios promete que su Palabra no volver√° a √Čl vac√≠a sin cumplir el prop√≥sito con el cual la envi√≥. La Palabra de Dios, en las manos de su Esp√≠ritu Santo, tiene el poder de transformar vidas, de moldearlas para la eternidad. Sin embargo, nuestra santificaci√≥n, como individuos, familias e iglesias, estar√° limitada si no miramos fija y constantemente la Palabra de Dios. Jes√ļs or√≥ ¬ęSantif√≠calos en la verdad; tu Palabra es verdad¬Ľ (Jn 17:17).

Artículo original: http://www.epm.org/blog/2009/Apr/30/the-problem-of-biblical-illiteracy
Descargar PDF aquí

Fuente: Acceso Directo

 

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