LA IGLESIA HACIA A LA APOSTASÍA -IV- por Mario E. Fumero


idolatria-becerroEntremos ahora a un tema muy escabroso, uno de los cuales Dios condeno radicalmente en unos de sus primeros diez mandamientos que le fueron dados a Moisés y el cual dice; Yo soy JEHOVÁ tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra (Éxodo 20:2-4)” . La iglesia evangélica se caracterizó por el rechazo radical a la IDOLATRIA, sin embargo lentamente algunos movimientos han caído el hecho, lo que es peor, en actitudes que quite estas dentro de sus cultos. Analizaremos a fondo este tema.

LA IDOLATRÍA DE LOS SÍMBOLOS Y HOMBRES

En sus principios, las Iglesia evangélicas estuvieron cerradas a la introducción de toda clase de ilustraciones u objetos que tuvieran que ver con símbolos o imagines de Cristo, claro que este fue un extremo del cual se salió lentamente, y se empezó a usar poco a poco dibujos como ayuda visual en ciertas clases bíblicas dentro de la escuela dominical.

Una de las primeras fases de este proceso evolutivo a la introducción de objetos con imagines religiosas comenzó con los simples cuadros con paisaje y algún texto bíblico, que comenzaron a adornar las paredes de casas y templos, después se hacían textos en yeso y madera, habiendo una tendencia a la bibliolatría, o sea, la identificación de los cristianos que expresaban su fe  portando símbolos, más que por la vida. Estos objetos y textos colgados en paredes o impresos en ropa comenzaron a inundar las iglesias. Existían hogares, que para el caso, tenían leyendas que decían “Dios es Amor” y en dichos hogares existían pleitos, discordia y violencia entre los esposos.

Poco a poco estos textos fueron llevando imágenes, cruces, fotos de Cristo, etc., hasta que se llegó a tener más figuras que letras. Se desató una ola de adornos religiosos tremenda, se fabricaban manos orando, cruces, Biblias, lámparas que simbolizaban el Espíritu, las palomas, etc., que no solo estaban en las paredes, sino también en los pechos, cadenas, pulsera, relojes y anillos de los cristianos. Habían estampillas con imagines de Cristo para marcar Biblias, y otras cosas que tendían a llevarnos de vuelta a la idolatría y lo externo.

Sin embargo, el asunto tomó  fuerza cuando muchos evangelistas en Estados Unidos (norteamericanos y también Latinoamericanos) iniciaron una técnica de ofertas radiales a cambio de ofrendas que daban miedo, escuchen algunas de ellas:

-“Si me escribe con su ofrenda, le enviaré una cruz que le ayudará en todos sus problemas”.

-“Envíe una ofrenda con su petición y hoy mismo le enviaremos una oración impresa con la foto del evangelista xxxxx”

.- “Junto a su donativo, exprese  cual sea tu necesidad, sea trabajo, dinero, salud, etc. y le enviaremos un recuerdo que es un pomito conteniendo agua del río Jordán en donde fue bautizado Jesús y se hará el milagro”. Creo que el que ofrecía esto debió haber traído un avión conteniendo solo agua del río Jordán, dejándolo seco)

-.”Amigo radio oyente, ayude esta obra de fe, y le enviaremos por correo una postal conteniendo un grano de mostaza de la que habla la Biblia, y recibirá con ella mucha fe”.

-“Está enfermo, el evangelista xxxx le enviará un paño ungido, solo tiene que enviar una ofrenda para el envío postal”.

Todas estas ofertas me hacen pensar en la Iglesia Católica durante la Edad Media, cuando  ofrecía a cambio de donativos “pedazos de la cruz en que murió Jesús”  “lagrimas de la virgen Maria” ” el prepucio de Jesús” y saben algo, se han hecho estudios de todos los pedazos de cruces que hay en el mundo, y se ha demostrado que existen tantos fragmentos que podrían actualmente hacerse 5 cruces,  y todavía sobra material.

Hoy día se habla de la siembra y cosecha, de pactar con Dios por una petición, como si pudiéramos comprar la voluntad y la bendición de Dios. Lo peor es que estas técnicas de explotación de la fe se hacen cada vez de forma más descarada.

Lo que empezó como un adorno, se ha incrementado como un negocio dentro del pueblo cristiano, llegando a extremos idolátricos. Se han convertido todas las cosas espirituales en un negocios  que enriquecen a unos cuantos listos. Ya no solo se usan símbolos cristianos, ahora los símbolos judíos inundan las iglesias como la estrella de David, el talit, el shofar, la kipa e incluso la bandera de Israel.

Después aparece la música cristiana, que pasa a ser, de una expresión de adoración, a un gran negocio mercantil. La aparición del disco de acetato, dio paso a la cinta magnetofónica, con música cristiana que vinieron a llenar una necesidad espiritual durante su comienzo. Actualmente entra en escena el CD, DVD, reproductor MP3, MP4 y el Ipod,  todo esto se ha incrementado; no como un medio de edificación espiritual y de ayuda a la obra del Señor por las ganancias, sino que actualmente es explotado para fines personales y lucrativos, siendo un gran negocio y llegando a presentar por medio de vídeos,  bendiciones que promueven ungir para transmitir bendición y entretener a los cristianos.

No soy extremista, en Honduras hemos hecho producciones musicales, que han sido de bendición a vidas, no porque lleven la bendición en el material o en la oferta, ni porque lo hayamos ungido con aceite, simplemente porque transmitimos la Palabra del Señor con sencillez de corazón. Las ganancias no son para individuos, sino para sostener una obra misionera de proyección social. El peligro está en su explotación y exaltación como medio de bendición para impartir unción y beneficiar a personas que se enriquecen usando la fe como negocio.

Sobre este asunto de la unción en objetos hay mucho que decir. Hemos caído en un extremo muy delicado y peligroso al incrementarse como medio de explotación más que de servicio al cuerpo de Cristo. Es cierto que una vez, mientras Pablo ministraba, la gente traía a él “mantos y delantales”, que después llevaban a los enfermos y estos  se sanaban (Hechos 19:12). Según parece los que estaban en el lugar del mensaje, eran sanados y después llevaban en sus ropas “el poder de Dios” el cual seguía sanando aun fuera del culto. Fíjese el término de “sus cuerpos”. Suponiendo que fuese cierto que Pablo envió paños a los enfermos, cosa que no dice, sino que los enfermos enviaron paños y delantales de sus cuerpos, ¿De dónde sacamos base para decir que estos paños eran ungidos? ¿Acaso Pablo los vendía? Sea como sea, los paños no los envió Pablo ni se los dio a la gente, aquí no hay base bíblica para que hagamos de ese hecho una formula doctrinal de algo que no se repitió, ni se enseñó mas.

Si nos aferramos a hechos aislados para explotación la fe,  puede darse el caso de que alguno tome el otro hecho, contrario a este, cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo  por su mal del estomago, en donde en vez de enviarle un paño ungido para su sanidad, le receta “que tomara en vez de agua, vino para su estómago por sus enfermedades” (1ª Timoteo 5:23). Esto se podía prestar para ofrecer vino a los hermanos enfermos, afirmando que está ungido como el que tomó Timoteo. Algo parecido ocurrió en la Edad Media, cuando la Iglesia Católica en España promovía la venta de cierto vino, para bendición y sanidad del cuerpo, favoreciendo a ciertos intereses vinícolas.

No estoy en contra que un siervo de Dios, un pastor o cualquier ministerio del cuerpo use este medio cuando así lo sienta o la necesidad lo exija, pero explotarlo por radio o televisión, pidiendo ofrendas a cambio de “paños ungidos”, es un peligro que nos lleva a errores e idolatría, y a la vez crea una dependencia en lo que sería fetichismo[1], cuando lo bíblico es ir a la Iglesia y pedir oración, o llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por los enfermos, como manda la Palabra (Santiago 5:13-14). Estamos cayendo en la doctrina del agua bendita para bendecir las cosas y las casas de los malos espíritus. Lo diferente a la Iglesia Católica es que ellos usan agua, que es más barata, y nosotros usamos aceite.

Pronto escucharemos anuncios de este tipo

-“Llévese esta imagen del evangelista ungida a su casa y recibirá bendición y protección de los delincuentes”-.

-“Compre y coloque esta imagen o cruz y recibirá las peticiones de su corazón-, etc.

Si seguimos por este camino vamos a la explotación descarada de la fe, la sanidad y los dones del Espíritu  y lo peor, caeremos en la idolatría y superstición.

Por otro lado está la exaltación del hombre como SIERVO, en torno al cual se forman cultos, leyendas y alabanzas que le roban la Gloria al Señor. Se le piden autógrafos, se vende sus fotos, y se le recibe con pompas, guardaespaldas y patrullas. Tienen sus managers que hacen los arreglos de su presentación pública e incluso los precios para su actuación. Sus nombres son tan grandes en la propaganda, que apenas se ve el de Cristo. Sus fotos y hazañas milagrosas cubren la hoja, en la cual se hace alarde de su gran poder con títulos que le proclaman “el gran siervo de Dios” “El gran ungido”, etc. cosas que nacen de su soberbia, y desarrollan una egolatría que forja un antropocentrismo.

Quiero aclarar que no todos son iguales, hay siervos de Dios humildes, que actúan sinceramente y a veces inconscientemente, y con buena intención, incurren en este error, pero repito, no lo hacen con la idea de la exaltación personal, aunque así parezca.

El problema de la “divinización del hombre” que arrastra tras sí a la multitud incauta,  y muchos dejen sus iglesias para correr detrás de estos falsos profetas y apóstoles (2 Corintios 11:13, 2 Pedro 2:1). Este fenómeno es un problema en las grandes ciudades de los Estado Unidos y América Latina que da origen a las megas iglesias con pastores estrellas.

Esto evidencia la falta de doctrina en la mayoría de las congregaciones; porque corren ante cualquier ministro que muestra señales y sanidades (Mateo 24:24) y  en una Iglesia normal, que tiene los dones y los ministerios latentes, no correrían detrás de nadie para buscar sanidad o bendiciones; porque funcionaria dentro del cuerpo estos dones, manifestados por medio de cualquier hermano sencillo, aunque no fuese ministro o predicador, pues los dones del Espíritu son para cualquier miembro del cuerpo que los busque y los viva. Uno de esos dones que mas necesitamos hoy día es el de discernimiento (1 Corintios 12:10).

No quiero negar la existencia del ministerio de evangelista, que es aquel que van a las calles y plazas a predican, como lo hizo Felipe en Samaria (Hechos 8:5), lo que pasa en nuestros medios es que en las campañas de evangelismo los que más buscan oración y asisten son los miembros de las iglesias, y las campañas son en las mismas congregaciones, no en lugares donde no hay evangelio.

mitaEstos problemas de idolatría en la iglesia se deben al descuido tremendo que hay en la doctrina, y junto con ello a la falta de una vida PROFUNDA EN EL ESPÍRITU. Si no re-orientamos a nuestras Iglesias hacia la verdad apostólica de los dones y sujeción, corremos el riesgo de ver levantarse un día de estos a un  “falso profeta”  con señales y prodigios que se lleve al pueblo incauto a prácticas diabólicas, como ocurrió en Puerto Rico hace varios años atrás, con el surgimiento de la profeta MITA. Esta mujer no quiso sujetar su espíritu de profeta a la Palabra, y cuando la iglesia la quiso poner en orden, se fue de la misma, llevándose consigo a un grupo de seguidores y proclamándose la encarnación del Espíritu Santo[2].

CUIDADO PASTORES: porque este es el lado más peligroso en el momento actual dentro de las Iglesias evangélica. Y para que no les extrañe, citare el hecho de cierto evangelista que usando técnicas de “rosacruces”, produjo un trance de aparente manifestación espiritual de adivinación y bendición, en el cual hasta los pastores fueron envueltos, descubriéndose todo después. Cierta vez escuche un comentario de cierto mal llamado “evangelista” que decía que “a muchas iglesias independientes se las metía en el bolsillo con un poco de sugestión; dos patadas y algunos gritos diciendo “por ahí viene el Espíritu”. Otro usando técnicas de las redes sociales tomaba información para dar a entender que tenía el don de revelación y de profeta, pero obtenía la información de la persona en el sitia que tenía en facebook.

Probemos los espíritus, y profundicémonos en la doctrina de los apóstoles. Pasemos todas las cosas por el laboratorio de la Palabra de Dios y la prueba del Espíritu. Si algo viene de Dios para edificación y bendición a su pueblo recibidlo, pero pensad bien antes de dar un paso. Recordemos la advertencia de Pablo cuando dijo: “MAS SI UN ÁNGEL DEL CIELO ANUNCIARE OTRO EVANGELIO DIFERENTE DEL QUE OS HEMOS ANUNCIADO, SEA ANATEMA ( Gálatas 1:8).

 

[1] – El fetichismo religioso es una forma de fetichismo de carácter espiritual y creencias religiosas por el que se imputan atributos sobrenaturales y se les da culto a objetos inanimados o animados conocidos como “fetiches”.

[2] – Juanita García Peraza (n. Hatillo, Puerto Rico; 24 de junio de 1897 – f. , San Juan (Puerto Rico); 21 de febrero de 1970) Fue una religiosa puertorriqueña que fundó la Congregación Mita, la cual tiene la característica de ser la única iglesia cristiana protestante de origen puertorriqueño. Bajo la idea de que en ella se manifestaba el Espíritu Santo, llevó su religión a muchos otros países latinoamericanos y a Estados Unidos. Sus feligreses creen que el espíritu santo estaba en ella, aún hoy, consideran que MITA (Espirité de Vida) continúa dirigiendo la iglesia, si bien, a través de su discípulo Aarón. Basados en sus tres pilares : Amor, Libertad y Unidad. Tomado de https://es.wikipedia.org/wiki/Juanita_Garc%C3%ADa_Peraza.

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