Predicamos porque la Biblia lo demanda John MacArthur


Hace tres días introdujimos una breve serie basada en 2 Timoteo 4:2 (ver artículo aquí); ayer hablamos acerca del legado del predicador (ver artículo aquí). El día de hoy consideraremos la siguiente razón por las que Pablo exhorta Timoteo a predicar la Palabra:

Motivación 3: Predica la Palabra
Porque la Escritura misma lo demanda (2 Timoteo 3:15-17)

La tercera motivaci√≥n que Pablo le da a Timoteo para animarle¬†a predicar la Palabra es: Porque la naturaleza misma de la Biblia lo demanda. Pablo entend√≠a¬†que la Biblia¬†no es un libro cualquiera. Es la revelaci√≥n inspirada por¬†Dios. Si un pastor desea honrar al Se√Īor en su ministerio y ver que el Esp√≠ritu Santo¬†obre sin¬†obst√°culos en las vidas de su congregaci√≥n, no tiene otra alternativa que predicar la Palabra fielmente.

TIMOTEO HAB√ćA EXPERIMENTADO EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS DESDE UNA EDAD TEMPRANA

Timoteo hab√≠a experimentado el poder de la Palabra de Dios desde una edad temprana. Pablo le record√≥ acerca de esta realidad con las siguientes palabras: ‚Äúdesde la ni√Īez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvaci√≥n por la fe que es en Cristo Jes√ļs‚ÄĚ (3:15). Para Timoteo era¬†claro el origen del¬†poder y autoridad en el ministerio: la Biblia.

El t√©rmino que Pablo utiliza¬†para ‚Äúla ni√Īez‚ÄĚ nos da la idea de que se refiere a un beb√© peque√Īo. Desde el momento que Timoteo fue un¬†beb√© en los brazos de su madre, hab√≠a sido expuesto a la Palabra de Dios, y fue gracias a ser expuesto a la Escritura que¬†lleg√≥ a la fe salvadora en Jesucristo. Es por eso que el ap√≥stol apel√≥ al pasado de Timoteo al preguntarle: ‚Äú¬ŅPor qu√© har√≠as algo m√°s que predicar la Palabra cuando sabes por experiencia propia que s√≥lo ella puede dar¬†la sabidur√≠a necesaria para¬†la salvaci√≥n?‚ÄĚ La √ļnica forma de dar a conocer el¬†mensaje de salvaci√≥n en toda su plenitud es por medio de¬†proclamar fielmente la verdad de la Palabra de Dios, por medio del¬†poder del Esp√≠ritu.

Pablo reforz√≥ su punto al hacer hincapi√© en la verdadera naturaleza de la Biblia y su¬†eficacia: ‚ÄúToda la Escritura es inspirada por Dios, y √ļtil para ense√Īar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia,¬†a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra‚ÄĚ (3:16-17). La Biblia es el¬†libro sagrado, ‚Äúinspirado por Dios‚ÄĚ, o literalmente dado¬†por Dios. Y, como estos vers√≠culos indican, no s√≥lo es poderoso para salvar (v. 15), sino tambi√©n para santificar.

LA¬†LABOR DEL ESP√ćRITU SANTO EN LA VIDA DEL CREYENTE¬†ES UN TRABAJO QUE TANTO REDARGUYE COMO RESTABLECE

En este pasaje podemos observar que la Palabra de Dios es √ļtil para¬†la santificaci√≥n de cuatro maneras distintas: En primer lugar, porque es la √ļnica fuente de verdad divina, la cual proporciona el contenido doctrinal de nuestra fe. En segundo lugar, porque es la autoridad para amonestar y enfrentar¬†el pecado y el error. En tercer lugar, porque nos demuestra c√≥mo podemos encontrar perd√≥n por nuestros errores. La Escritura no s√≥lo expone nuestras malas acciones sino que tambi√©n demuestra a transgresores c√≥mo ser restaurado y reconciliados con Dios. Finalmente, porque despu√©s de que la verdad de la Palabra derriba el pecado y el error, restaura al creyente al entrenarle en justicia. La¬†labor del Esp√≠ritu Santo en la vida del creyente¬†es un trabajo integral que tanto redarguye como restablece la fe.

El resultado de esta labor¬†es que el hombre de Dios y que la congregaci√≥n bajo su influencia sean llevados a la madurez, siendo equipados para toda buena obra (v. 17). El primer estudiante de la Palabra es el predicador mismo al preparar sermones y su coraz√≥n para hablar lo que en la Biblia est√° escrito. √Čl es el principal beneficiario, su ministerio hacia los dem√°s debe fluir¬†de la obra transformadora que ya ha sucedido en su propio coraz√≥n.

Si la Escritura tiene el poder para llevar a alguien a la salvaci√≥n y la santificaci√≥n, ¬Ņpor qu√© habr√≠a alguien que quisiese predicar cualquier otra cosa? El pastor que se preocupa por el crecimiento espiritual de su pueblo debe predicar, ense√Īar y vivir de tal forma que las personas vean a Dios y su Palabra en el centro¬†de su ministerio. El ministro fiel debe predicar la Palabra.


John MacArthur es el presidente de The Master‚Äôs Seminary y pastor de la iglesia Grace Community Church. Sus predicaciones en el programa de radio Gracia A Vosotros son¬†escuchados alrededor del mundo. √Čl y su esposa Patricia tienen cuatro hijos y quince nietos.

Publicado originalmente en inglés aquí.

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