Consejos para predicadores j贸venes por Eric Davis


A trav茅s de la historia Dios llama a sus siervos para que lleven a cabo sus prop贸sitos en el mundo. A menudo tales hombres son j贸venes. Con frecuencia, son llamados por Dios para tomar el relevo de manos de la generaci贸n anterior y para continuar con el llamado de liderar la iglesia. Uno de los llamados que Dios les otorga es la tarea privilegiada y sagrada de alimentar al reba帽o de Cristo a trav茅s de la predicaci贸n de la Palabra.

Sin embargo, a medida que uno lee la Escritura y pasa tiempo ministrando al pueblo de Dios, una cosa queda clara: no siempre es f谩cil para la gente recibir el ministerio pastoral de parte de un hombre joven.

As铆 que, 驴c贸mo puede un pastor joven ayudar a su congregaci贸n a tener confianza en 茅l y escuchar lo que tiene que decir desde el p煤lpito?

Aqu铆 hay seis cosas que recordar:

LA MAYOR NECESIDAD DE MI CONGREGACI脫N ES MI PROPIA SANTIDAD

1. Crece en santidad personal

Cuando el ap贸stol Pablo escribi贸 sus cartas a Timoteo, enfatiz贸 en la importancia de vivir una vida piadosa para aquellos que buscan liderar la iglesia (1 Timoteo 1:18-19; 3:1-10; 4:6-16; 5:22; 6:11-16, 20- 21). La devoci贸n y piedad personal de Timoteo garantizar铆an el impacto de la Biblia en la congregaci贸n (1 Timoteo 4:16). De hecho, Pablo escribi贸 m谩s sobre la piedad que sobre la forma en la que deber铆a predicar. Esto no quiere decir que aprender a predicar no sea importante, pero s铆 quiere decir que la santidad personal es fundamental para poder predicar fielmente la Palabra de Dios.
Timoteo, a pesar de su juventud, pudo ser un pastor fiel al ser ejemplo de piedad y santidad personal. El sigui贸 el consejo de Pablo:

鈥淣inguno tenga en poco tu juventud, sino s茅 ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, esp铆ritu, fe y pureza鈥 (1 Timoteo 4: 12).

Los predicadores j贸venes no pueden exigir a una audiencia que los escuche, y sobre todo no pueden exigir que los respeten o los sigan. Un predicador joven se gana el cari帽o, la atenci贸n y el respeto de su congregaci贸n a trav茅s de una paciente demostraci贸n de fidelidad hacia Dios y su congregaci贸n a lo largo del tiempo. Un joven que busca la santidad, tendr谩 mayores posibilidades de influenciar en las vidas de los miembros de su congregaci贸n para la honra de Dios. Tal como lo dijo Robert Murray Mc鈥機heyne, a sus 20 a帽os de edad: 鈥La mayor necesidad de mi congregaci贸n es mi propia santidad鈥.

2. Dedica el tiempo necesario para preparar sermones

Pablo exhort贸 al joven Timoteo a dedicar gran parte de su ministerio a la ense帽anza (1 Timoteo 4:1, 13-16). Al respecto escribi贸:聽鈥淥c煤pate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos鈥 (1 Timoteo 4:15).

Cuando Pablo exhorta a Timoteo a: 鈥渙cuparse鈥, significa que debe 鈥渃ontinuar realizando una actividad con cuidado y preocupaci贸n,鈥 y al decirle 鈥減ermanece鈥, Pablo estaba indic谩ndole que tendr铆a que dedicar todo su ser a predicar y preparar sermones para el beneficio de la congregaci贸n y la gloria de Dios. Pablo sab铆a que Timoteo, as铆 como todo predicador joven despu茅s de 茅l, no ten铆a la experiencia que otros predicadores mayores ten铆an, pues simplemente no hab铆a estado al frente de la batalla el tiempo suficiente para poder tener gran experiencia en el ministerio.

Para predicar un serm贸n que sea 煤til para la congregaci贸n y a la vez honre a Cristo, un ministro debe dedicar hora tras hora, gota tras gota de sangre, minuto tras minuto, para poder presentar un serm贸n que alimente eficazmente a las personas. En pocas palabras, los predicadores j贸venes deben luchar duro para servir un banquete digno a sus oyentes. Este tipo de comida les dar谩 un mayor conocimiento de las profundidades de Dios y la hermosura del Evangelio.

Como ejemplo: si usted ha trabajado en un restaurante de alta cocina sabr谩 que el plato que fue puesto delante de usted pas贸 por m谩s de dos manos. Varias personas dedicaron tiempo y esfuerzo en crear el plato perfecto. Desde el chef hasta en el mesero, pasando por los diferentes cocineros en la cocina, se requiri贸 de tiempo para poder elaborar un buen plato digno de un restaurante de alta calidad. De la misma manera, los predicadores j贸venes deben entrar al ministerio sabiendo que deber谩n pasar muchas horas elaborando sermones que alimenten dignamente a las ovejas de Cristo.

3. Reconoce tu dependencia de Dios

Al igual que un 谩rbol joven, a los predicadores j贸venes todav铆a no les han crecido todas sus ramas y a煤n no son un 谩rbol que infunda gran confianza. Me refiero al tipo de confianza que viene s贸lo despu茅s de a帽os de servicio en la misma congregaci贸n. A diferencia de hombres con gran experiencia, los predicadores j贸venes normalmente no han pasado por la escuela refinadora y purificadora del sufrimiento. Simplemente por su juventud, no han tenido tanto tiempo para crecer en santificaci贸n, resistencia contra la tentaci贸n y pasi贸n por la proclamaci贸n del Evangelio.

NECESITAN SER LO SUFICIENTEMENTE HUMILDES PARA RECONOCER NUESTRA DEPENDENCIA EN DIOS

Las doctrinas, convicciones y filosof铆as del ministerio deben ser probadas d铆a tras d铆a, tarea que no se lleva acabo de la noche a la ma帽ana. Cuando somos j贸venes y verdes, se nos hace demasiado f谩cil pararnos en el p煤lpito y proclamar con gran 铆mpetu nuestras convicciones. Pero es otra cosa muy distinta, hacerlo a trav茅s de sangre, sudor y l谩grimas al velar por las almas de nuestros oyentes. Por eso es que los pastores j贸venes necesitan desesperadamente ser lo suficientemente humildes para reconocer su dependencia de Dios para llevar a cabo el ministerio pastoral.

4. Ora por tu congregaci贸n

Escuchar sermones no toma menos esfuerzo espiritual que elaborar sermones. Los predicadores j贸venes deben entender que la labor de proclamar el Evangelio y las doctrinas b铆blicas requiere del poder sobrenatural en la vida de los oyentes. Las palabras deben impactar el alma y el esp铆ritu, no meramente los o铆dos o las emociones.

Debemos recordar que nuestros oyentes son personas que luego de una semana de trabajo est谩n fatigadas, tal vez cansadas por alg煤n problema familiar o sufren por alguna tragedia. Otros viven en la hipocres铆a, la idolatr铆a y la ignorancia. En las sillas delante del p煤lpito existen matrimonios insatisfechos, pap谩s desgastados por sus hijos, madres ansiosas y solteros luchando contra las tentaciones de la juventud.

Como ministros, no nos enfrentamos solamente a los problemas de la carne de cada persona. Tambi茅n debemos reconocer que Satan谩s constantemente busca la manera de robar la semilla de la Palabra de Dios en la vida de las personas. Por lo tanto, nuestra respuesta debe ser orar y velar por ellos constantemente.

驴Cu谩nto tiempo pasa orando por las almas de las personas que le escuchan domingo tras domingo?

5. Dedica tiempo para conocer a las personas

Como todos los cristianos, a煤n los predicadores son miembros del cuerpo de Cristo. Por esto, tienen la responsabilidad de permanecer conectados de manera significativa a una iglesia local. Los pastores necesitan el refinamiento, el cuidado y la responsabilidad que Cristo dispensa a trav茅s de la iglesia local. Nosotros no somos los h茅roes de la iglesia local, es Cristo.

Parte de la labor pastoral consiste en pasar tiempo con las personas con el fin de conocer su condici贸n espiritual. Debemos tener tiempo con la congregaci贸n y escuchar a sus miembros. Parte de nuestra labor es conocer sus sufrimientos, luchas, alegr铆as e 铆dolos. Por lo tanto, debemos reconocer que nuestra predicaci贸n mejorar谩 conforme nos encontremos lo suficientemente cerca de la congregaci贸n para poder ver cu谩les son sus mayores necesidades. Pues al conocer sus cicatrices y dolencias, podremos amarlos mejor y elaborar ilustraciones y aplicaciones que les sean m谩s apropiadas.

SI ALIMENTAMOS EL ORGULLO EN NUESTRO CORAZ脫N, TARDE O TEMPRANO AFECTAR脕 NUESTRAS VIDAS, FAMILIAS, MINISTERIO Y CONGREGACI脫N

Conforme su congregaci贸n lo conozca m谩s, mayor ser谩 el afecto, respeto y atenci贸n hacia sus palabras. Entre m谩s lo conozca su congregaci贸n, si usted es un hombre de Dios, entonces ellos querr谩n escuchar m谩s las palabra que tiene que decir, pues sabr谩n que les est谩 alimentando con la pura Palabra de Dios. Tal como me lo dijo uno de mis h茅roes, el Dr. Alex Montoya: 鈥淪i tu gente sabe que los amas, muy rara vez predicar谩s un mal serm贸n鈥.

6. No pienses en ti mismo como un gran predicador

Pocas personas buscan tanto halago y aplausos como un hombre joven. Esto es un gran peligro, en particular, para aquellos de nosotros que estamos de pie en el p煤lpito. Si alimentamos el orgullo en nuestro coraz贸n, tarde o temprano afectar谩 nuestras vidas, familias, ministerio y congregaci贸n. Si pensamos en nosotros mismos como grandes predicadores y no entendemos por qu茅 las personas no se dan cuenta de lo magn铆ficos que somos, entonces no hemos entendido el llamado a predicar la Palabra con humildad y fidelidad. El pastor joven debe alejarse de pensar en s铆 mismo como un gran predicador (especialmente si es capaz de atraer a una multitud) (Romanos 12:3).

Pero sobre todo, el predicador joven debe verse a s铆 mismo como estudiante y no amo y maestro en la escuela sagrada de la predicaci贸n. Pudi茅semos llegar a dominar ciertos aspectos del ministerio (nunca de manera perfecta, por supuesto), pero dif铆cilmente podremos dominar algo tan importante como la proclamaci贸n de la Palabra del Dios viviente.


Eric Davis, graduado de The Master鈥檚 Seminary, es el pastor de la iglesia Cornerstone Church de Jackson Hole, WY (EEUU). 脡l y su familia han estado ministrando en dicha congregaci贸n desde el 2008.

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