10 estrategias de Satan√°s contra ti por John Piper


‚ÄúPara que Satan√°s¬†no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus planes.‚ÄĚ (2 Corintios 2:11).

Uno de los hechos m√°s alarmantes acerca de la vida es que todos los seres humanos tenemos un enemigo sobrenatural cuyo objetivo es usar el dolor y el placer para hacernos ciegos, tontos, y miserables‚Ķ¬†para siempre. La Biblia lo llama ‚Äúel diablo y Satan√°s, el cual enga√Īa al mundo entero‚Ķ el acusador‚ÄĚ (Apocalipsis 12:9-10); ‚Äúel pr√≠ncipe de este mundo‚ÄĚ (Juan 12:31); y ‚Äúel dios de este siglo‚ÄĚ (2 Corintios 4:4).

√Čl es nuestro ‚Äúadversario [que] anda al acecho como le√≥n rugiente, buscando a qui√©n devorar‚ÄĚ (1 Pedro 5:8). Sin embargo, en la servidumbre m√°s atroz e inconsciente, todo el mundo voluntariamente ‚Äúsigue el pr√≠ncipe de la potestad del aire, el esp√≠ritu que ahora opera en los hijos de desobediencia‚ÄĚ (Efesios 2:2). En su mayor √©xito, sus s√ļbditos sin darse cuenta marchan a la destrucci√≥n, y √©l se lleva a tantos como pueda.

La ‚Äúbuena batalla‚ÄĚ (1 Timoteo 1:18)¬†incluye la resistencia diaria ante este enemigo (1 Pedro 5:9; Santiago 4:7), la negaci√≥n diaria de darle cualquier oportunidad (Efesios 4:27), y la lucha diaria en contra de sus maquinaciones (Efesios 6:11).

La correa de Satanás… y su perdición inminente.

Dios es soberano sobre Satan√°s. El diablo no tiene toda libertad en este mundo. √Čl est√° atado con una correa para que no pueda hacer m√°s que lo que Dios le permite. En efecto, √©l debe obtener permiso,¬†como en el caso de Sim√≥n Pedro, donde Jes√ļs le revela: ‚ÄúSim√≥n, Sim√≥n, mira que Satan√°s los ha reclamado a ustedes¬†para zarandearlos¬†como a trigo‚ÄĚ (Lucas 22:31). Y en el caso de Job: ‚ÄúY el SE√ĎOR dijo a Satan√°s: He aqu√≠, √©l est√° en tu mano; pero guarda su vida‚ÄĚ (Job 2:6).

As√≠ que, evidentemente, Dios ve el papel continuo de Satan√°s como esencial para sus prop√≥sitos en el mundo, ya que, si Dios hubiera querido, Satan√°s ser√≠a arrojado al lago de fuego ahora, en lugar de al final de los tiempos. ‚ÄúY el diablo que los enga√Īaba fue arrojado al lago de fuego y azufre‚Ķ y ser√°n atormentados d√≠a y noche por los siglos de los siglos‚ÄĚ (Apocalipsis 20:10). Su derrota completa se acerca y es segura. Pero no todav√≠a.

Siervo inconsciente de nuestra santificación.

Dios tiene la intenci√≥n de que parte de nuestra preparaci√≥n para el cielo sea una vida de guerra contra el infierno. √Čl lo llama una ‚Äúbuena milicia‚ÄĚ (1 Timoteo 1:18) y una ‚Äúbuena batalla‚ÄĚ (1 Timoteo 6:12). Es buena no porque nos puedan matar (¬°que podr√≠a ocurrir! [Apocalipsis 2:10]), sino porque estas luchas refinan el oro de nuestra fe (1 Pedro 1:7), en la vida y la muerte.

Dios es el gran general en esta guerra. √Čl nos ha dado el intercomunicador de la oraci√≥n para pedir ayuda: ‚ÄúTomen‚Ķ la espada del Esp√≠ritu, que es la palabra de Dios‚Ķ oren en todo tiempo‚ÄĚ (Efesios 6:17-18).

√Čl ve detr√°s de las l√≠neas enemigas y sabe exactamente las estrategias que se utilizan contra nosotros. Nos ha escrito un manual de tiempos de guerra ‚Äúpara que Satan√°s no tome ventaja sobre nosotros‚ÄĚ. La raz√≥n de esto es: ‚Äúpues no ignoramos sus maquinaciones‚ÄĚ (2 Corintios 2:11).

Estudio sobre las estrategias de Satan√°s.

Si necesita un repaso de lo que las ‚Äúmaquinaciones‚ÄĚ son, aqu√≠ est√° un resumen. ¬°Que Dios le haga un poderoso guerrero! √Čl ‚Äúadiestra [sus] manos para la guerra, y [sus] dedos para la batalla‚ÄĚ (Salmo 144:1).

  1. Satan√°s miente, y es el padre de la mentira.

‚ÄúCuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira‚ÄĚ (Juan 8:44). La primera vez que Satan√°s aparece en la Biblia en G√©nesis 3, las primeras palabras de sus labios son de sospecha a la verdad (‚Äú¬ŅConque Dios os ha dicho: ‚ÄėNo comer√©is de ning√ļn √°rbol del huerto‚Äô‚ÄĚ)? Y las segundas palabras de sus labios son una mentira sutil (‚ÄúCiertamente no morir√©is‚ÄĚ). Juan dice que Satan√°s ‚Äúno se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en √©l‚ÄĚ (Juan 8:44). Estamos tratando con la esencia de la mentira y el enga√Īo.

  1. √Čl ciega las mentes de los incr√©dulos.

‚ÄúEl dios de este siglo ceg√≥ el entendimiento de los incr√©dulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo‚ÄĚ (2 Corintios 4:4). As√≠ que no solo habla lo que es falso; esconde lo que es verdadero. √Čl nos impide ver el tesoro del evangelio. √Čl nos deja ver los hechos, incluso las pruebas, pero no con precisi√≥n.

  1. √Čl se disfraza con trajes de luz y justicia.

En 2 Corintios 11:13-15 Pablo dice que algunas personas se est√°n haciendo pasar por ap√≥stoles y no lo son. Se explica as√≠: ‚ÄúPues aun Satan√°s se disfraza como √°ngel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores tambi√©n se disfracen como servidores de justicia‚ÄĚ.

En otras palabras, Satan√°s tiene sirvientes que profesan verdad suficiente para unirse a la iglesia, y desde el interior ense√Īar lo que Pablo llama ‚Äúdoctrinas de demonios‚ÄĚ (1 Timoteo 4:1). Jes√ļs dice que son como lobos con piel de oveja (Mateo 7:15). Hechos 20:30 dice que no perdonan al reba√Īo sino que alejan a la gente para destrucci√≥n. Sin el don de discernimiento de Dios (Filipenses 1:9), nuestro amor ser√° llevado a la tonter√≠a.

  1. Satan√°s hace se√Īales y maravillas.

En 2 Tesalonicenses 2:9, los √ļltimos d√≠as se describen as√≠: ‚ÄúLa venida del sin-ley es por operaci√≥n de Satan√°s, con todo poder, y con se√Īales y maravillas de la mentira‚ÄĚ. Esa es mi traducci√≥n inc√≥moda. Algunos lo traducen: ‚Äúcon falsas se√Īales y maravillas‚ÄĚ. Pero esto hace que las se√Īales y maravillas se vean irreales. De hecho, algunas personas dicen que Satan√°s solo puede falsificar milagros. Lo dudo. E incluso si es verdad, su falsificaci√≥n va a ser lo suficientemente buena para parecer real a casi todo el mundo.

Una de las razones por las que dudo que Satan√°s solo puede fingir sus milagros es que en Mateo 24:24 Jes√ļs describe los √ļltimos d√≠as de esta manera: ‚ÄúPorque se levantar√°n falsos Cristos y falsos profetas, y mostrar√°n grandes se√Īales y prodigios, para as√≠ enga√Īar, de ser posible, aun a los escogidos‚ÄĚ. No hay ning√ļn indicio de que estas ‚Äúse√Īales y maravillas‚ÄĚ sean trucos.

Deja que tu confianza se base en algo mucho m√°s profundo que cualquier supuesta incapacidad de Satan√°s para hacer se√Īales y maravillas. Las verdaderas se√Īales y maravillas al servicio de afirmaciones anticristianas no prueban nada, incluso cuando se hacen ‚Äúen el nombre de Jes√ļs‚ÄĚ. ‚ÄúSe√Īor, Se√Īor, ¬Ņno hicimos muchos milagros en tu nombre?‚ÄĚ. A lo que Jes√ļs les responder√°: ‚ÄúNunca os conoc√≠; apartaos de m√≠, hacedores de maldad‚ÄĚ (Mateo 7:22-23). El problema no era que las se√Īales y maravillas no fueran reales, sino que estaban al servicio del pecado.

  1. Satan√°s tienta a la gente a pecar.

Esto es lo que hizo sin √©xito con Jes√ļs en el desierto;¬†quer√≠a que abandonara el camino del sufrimiento y obediencia (Mateo 4:1-11). Esto es lo que hizo con √©xito en Judas en las √ļltimas horas de la vida de Jes√ļs (Lucas 22:3-6). Y en 2 Corintios 11:3, Pablo advierte en contra de esto a todos los creyentes: ‚ÄúPero temo que, as√≠ como la serpiente con su astucia enga√Ī√≥ a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoci√≥n a Cristo‚ÄĚ.

  1. Satanás arranca la palabra de Dios del corazón de la gente y ahoga la fe.

Jes√ļs cont√≥ la par√°bola del sembrador en Marcos 4:1-9. En ella, la semilla de la palabra de Dios se siembra, y algunas semillas caen en el camino y las aves r√°pidamente las toman. Se explica en el verso 15: ‚ÄúViene Satan√°s y se lleva la palabra que se ha sembrado en ellos‚ÄĚ. Satan√°s arrebata la palabra porque odia la fe que produce la palabra (Romanos 10:17).

Pablo expresa su preocupaci√≥n por la fe de los tesalonicenses as√≠: ‚ÄúPor eso tambi√©n yo, cuando ya no pude soportar m√°s, envi√© para informarme de vuestra fe, por temor a que el tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo resultara en vano‚ÄĚ (1 Tesalonicenses 3:5). Pablo sab√≠a que el designio de Satan√°s era ahogar la fe de las personas que han o√≠do la palabra de Dios.

  1. Satan√°s causa algunas enfermedades y dolencias.

Jes√ļs san√≥ una vez a una mujer que estaba encorvada y no pod√≠a enderezarse. Cuando algunos lo criticaron por hacer eso en s√°bado, dijo: ‚ÄúY √©sta, que es hija de Abraham, a la que Satan√°s ha tenido atada durante dieciocho largos a√Īos, ¬Ņno deb√≠a ser libertada de esta ligadura en d√≠a de reposo?‚ÄĚ (Lucas 13:16). Jes√ļs vio a Satan√°s como el que hab√≠a causado esta enfermedad.

En Hechos 10:38, Pedro describe a Jes√ļs como uno que ‚Äúanduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo‚ÄĚ. En otras palabras, el diablo a menudo oprime a las personas con enfermedad. Esto tambi√©n es uno de sus designios.

Pero no cometa el error de decir que toda enfermedad es la obra del diablo. Es cierto, aun cuando un ‚Äúaguij√≥n en la carne‚ÄĚ es el dise√Īo de Dios para nuestra santificaci√≥n, tambi√©n puede ser el ‚Äúmensajero de Satan√°s‚ÄĚ (2 Corintios 12:7). Sin embargo hay otros casos en los que la enfermedad es exclusivamente atribuida al dise√Īo de Dios sin hacer referencia a Satan√°s: ‚ÄúNo es que pec√≥ √©ste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en √©l‚ÄĚ (Juan 9:3). Jes√ļs no siente la necesidad de mencionar a Satan√°s como el culpable de sus propios dise√Īos misericordiosos.

  1. Satan√°s es un asesino.

Jes√ļs dijo a los que estaban planeando matarlo: ‚ÄúSois de vuestro padre el diablo y quer√©is hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad‚ÄĚ (Juan 8:44). Juan dice: ‚ÄúNo como Ca√≠n, que era del maligno, y mat√≥ a su hermano‚ÄĚ (1 Juan 3:12). Jes√ļs le dijo a la iglesia sin mancha en Esmirna: ‚ÄúHe aqu√≠, el diablo echar√° a algunos de vosotros en la c√°rcel‚Ķ S√© fiel hasta la muerte, y yo te dar√© la corona de la vida (Apocalipsis 2:10).

Para decirlo sencillamente, Satan√°s est√° sediento de sangre. Cristo vino al mundo para que tengamos vida y la tengamos en abundancia (Juan 10:10). Satan√°s viene para deshacer la vida dondequiera que puede y al final hacerla eternamente miserable.

  1. Satan√°s lucha contra los planes de misioneros.

Pablo dice c√≥mo se vieron frustrados sus planes misioneros en 1 Tesalonicenses 2:17-18: ‚ÄúEst√°bamos muy ansiosos, con profundo deseo de ver vuestro rostro‚Ķ pero Satan√°s nos lo ha impedido‚ÄĚ. Satan√°s odia el evangelismo y el discipulado, y √©l va a poner todo obst√°culo que pueda en el camino de los misioneros y las personas que tengan un celo por la evangelizaci√≥n.

  1. Satan√°s acusa a los cristianos delante de Dios.

Apocalipsis 12:10 dice: ‚ÄúY o√≠ una gran voz en el cielo, que dec√≠a: Ahora ha venido la salvaci√≥n, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios d√≠a y noche, ha sido arrojado‚ÄĚ. La derrota de Satan√°s es segura. Pero sus acusaciones no han cesado.

Es lo mismo con nosotros como lo fue con Job. Satan√°s le dice a Dios sobre nosotros: ‚ÄúEn realidad no te aman; aman tus beneficios‚ÄĚ. ‚ÄúExtiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene[n], ver√°s si no te maldice[n] en tu misma cara‚ÄĚ (Job 1:11). ‚ÄúSu fe no es real‚ÄĚ, dice Satan√°s. √Čl nos acusa delante de Dios, como lo hizo con Job. Pero es una cosa gloriosa que los seguidores de Jes√ļs tienen un abogado que ‚Äúvive perpetuamente para interceder por ellos‚ÄĚ (Hebreos 7:25).

Satan√°s no ganar√°

Esos son algunos de los designios de Satan√°s. El camino a la victoria en esta guerra es aferrarse a Cristo, que ya ha dado el golpe decisivo.

  • 1 Juan 3:8: ‚ÄúEl Hijo de Dios se manifest√≥ con este prop√≥sito: para destruir las obras del diablo‚ÄĚ.
  • Hebreos 2:14: ‚ÄúEl igualmente particip√≥ tambi√©n de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que ten√≠a el poder de la muerte, es decir, el diablo‚ÄĚ.
  • Colosenses 2:15: ‚ÄúY habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espect√°culo p√ļblico, triunfando sobre ellos por medio de El‚ÄĚ.
  • Marcos 3:27: ‚ÄúPero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no lo ata; entonces podr√° saquear su casa‚ÄĚ.
  • Apocalipsis 20:10 dice que un d√≠a la guerra habr√° terminado: ‚ÄúY el diablo‚Ķ [ser√°] arrojado al lago de fuego y azufre‚Ķ y [ser√° atormentado] d√≠a y noche por los siglos de los siglos‚ÄĚ (V√©ase Mateo 8:29; 25:41).

¬°Resiste!

Santiago dice: ‚ÄúResistid al diablo, y huir√° de vosotros‚ÄĚ (Santiago 4:7). ¬ŅC√≥mo hacemos eso? Aqu√≠ es c√≥mo lo hicieron de acuerdo a Apocalipsis 12:11: ‚ÄúEllos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte‚ÄĚ. Se abrazaron al triunfo de Cristo en su sangre. Hablaron la verdad en la fe. No temieron la muerte. Y triunfaron.

El Nuevo Testamento pone la oraci√≥n como el acompa√Īamiento crucial de cada batalla. ‚ÄúTomad tambi√©n el YELMO DE LA SALVACION, y la espada del Esp√≠ritu que es la palabra de Dios. Con toda oraci√≥n y s√ļplica orad en todo tiempo en el Esp√≠ritu‚ÄĚ (Efesios 6:17-18).

A medida que el final de esta era se acerca, y Satan√°s incrementa su rabia, Jes√ļs nos llama a la oraci√≥n en tiempos de guerra: ‚ÄúMas velad en todo tiempo, orando para que teng√°is fuerza para escapar de todas estas cosas que est√°n por suceder, y pod√°is estar en pie delante del Hijo del Hombre‚ÄĚ (Lucas 21:36). Del mismo modo, Pedro hace un llamado urgente a la oraci√≥n en el fin de los tiempos: ‚ÄúMas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de esp√≠ritu sobrio para la oraci√≥n‚ÄĚ (1 Pedro 4:7).

Incluso Jes√ļs luch√≥ contra el demonio en nuestro nombre con el arma de la oraci√≥n. Le dijo a Pedro en Lucas 22:31-32: ‚ÄúSatan√°s os ha reclamado para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti para que tu fe no falle‚ÄĚ. As√≠ que Jes√ļs nos ilustra la oposici√≥n de una amenaza espec√≠fica sat√°nica con la oraci√≥n.

Y, por supuesto, Jes√ļs nos ense√Ī√≥ a hacer de la oraci√≥n un arma diaria para la protecci√≥n en general: ‚ÄúNo nos metas en tentaci√≥n, mas l√≠branos del mal‚ÄĚ (Mateo 6:13). Es decir, que nos libre de la tentaci√≥n exitosa del maligno. ¬ŅEnfrenta usted los designios del diablo con el enfocado y determinado poder de la oraci√≥n?

No hay zona neutral

La pregunta no es si usted quiere estar en esta guerra. Todo el mundo est√° en ella. O bien somos vencidos por el diablo y seguimos al ‚Äúpr√≠ncipe de la potestad del aire‚ÄĚ (Efesios 2:2) como ganado a la masacre; o resistimos:¬†‚ÄúResistidle, firmes en la fe‚ÄĚ (1 Pedro 5:9).

No hay zona neutral. Ya sea que triunfas ‚Äúpor la sangre del Cordero y la palabra de su testimonio‚ÄĚ, o eres esclavizado por Satan√°s. Por lo tanto: ‚ÄúSufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jes√ļs‚ÄĚ (2 Timoteo 2:3), y¬†‚ÄúPelea la buena batalla‚ÄĚ (1 Timoteo 1:18). ¬°Ore sin cesar!

El Se√Īor Jes√ļs no es menos guerrero hoy que en los d√≠as de anta√Īo. As√≠ que le animo de nuevo: venga a √Čl como soldado dispuesto del Pr√≠ncipe de la Paz, y aprenda a decir: ‚ÄúEl adiestra mis manos para la batalla‚ÄĚ (Salmo 144:1).

Publicado originalmente en DesiringGod. Traducido por Cristi√°n Fern√°ndez.

‚ÄčJohn Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Bel√©n. Durante 33 a√Īos, trabaj√≥ como pastor de la Iglesia Bautista Bel√©n en Minneapolis, Minnesota. Es autor de m√°s de 50 libros.

Fuente: Soldado de Jesucristo

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