EL AFÁN Y LA FE, DOS ENEMIGOS ENTRE SÍ por Miguel Rosell Carrillo


Índice del Tema

 

Filipenses 4: 6, 7) “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”

La preocupación; las preocupaciones, sólo hacen reflejar la debilidad e impotencia del ser humano. Esa es una realidad vivencial.

Que los impíos anden preocupados por la vida, es lógico, pero, ¿Deberían andar los cristianos bajo ese yugo y atadura?…

En este mundo

Hoy en día se divulgan por Internet numerosas técnicas para combatir la preocupación, así como una vasta consejería al uso, unas más o menos útiles hasta cierto punto, otras inútiles, cuento de niños.

Lo siguiente, sacado de una página web de ese tipo de consejería:

Frente a las preocupaciones, te animan a que hagas un “análisis frío y calculador” (difícil en medio del problema).

Te instan a que creas a que “somos dueños de nuestra mente”, es decir, te invitan a creer que en realidad tu y yo somos los que controlamos las cosas (nos invitan a ser diosecillos).

Por lo pronto, te dicen que “tienes que respirar profundamente”, y la pregunta es ¿cuánto tiempo al día?…

Al tiempo te dicen que debes “relajar hombros y pies” (normalmente eso se consigue durmiendo por la noche), y “desconectar”. Lo que no te dicen es cómo “desconectar”.

Todo son parches, y no dan la verdadera solución. Pero eso es lógico, ya que escrito está:

20 Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo. No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos (Is. 57: 20, 21)

Es imposible que los que no son de Dios puedan tener paz, la verdadera paz que sólo Cristo, el Príncipe de Paz, puede dar.

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27)

Es un hecho que Dios mora en cada verdadero creyente, y que Su gracia es suficiente para abordar todo en esta vida, pero, ¿cuál debería ser nuestra parte al respecto?

Haciendo nuestra parte

Desde luego es importante que todo lo que esté en nuestra parte a hacer, lo hagamos, en el temor de Dios. La responsabilidad personal es un hecho siempre. No en vano la misma Escritura nos amonesta:

“Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos” (Prov.8: 12)

Vemos que la sabiduría verdadera no se desentiende de la razón y del sentido común. Sería simple negligencia no hacer nada cuando podemos hacerlo, y dejarlo todo “en las manos de Dios”.

Pero volviendo a lo que vimos anteriormente en la escritura:

(Filipenses 4: 6, 7) “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”

Analicemos todo esto.

“Por nada estéis afanosos…”: El verbo que se traduce por estar afanado del griego, es “merimenao”, y tiene los siguientes significados: “cuidar de, ocuparse en, estar preocupado”.

Es obvio que el sentido aquí, no es siquiera el no estar obsesionado con una preocupación, sino siquiera estar demasiado pendiente de alguna cosa de esta vida.

La Escritura nos insta a no andar preocupados por nada, como forma de vida, una vez todo ha sido entregado al Señor, en oración y ruego. Esto es andar en fe.

El andar en fe, nos libra de toda preocupación, ya que todo queda depositado en las manos del Señor, por creer.

La doctrina apostólica nos enseña a que no debemos andar preocupados por nada. Ese “por nada” en griego “medéis”, tiene su traducción literal en el griego como: “en nada, en ningún respecto”. Vemos que esto priva de cualquier posibilidad de preocuparse como norma. No hay nada por lo que tengamos que andar bajo preocupación.

En Mateo 6: 25, “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” vemos el mismo patrón. El afanarse (o más bien, el no hacerlo), es el mismo verbo en griego, “merimenao”, y el sentido de las palabras de Jesús, son las mismas que las inspiradas de Pablo.

Es muy claro el Señor, porque coloca por delante, no cuestiones secundarias, sino razones de primer orden, como son la alimentación, y el abrigo. Es evidente que todo lo demás va implícito.

Falso posibilismo/falsa espiritualidad

La tendencia natural del cristiano, como persona humana que es, es la de caer en la trampa del posibilismo, es decir, en buscar en sí mismo el salir de los problemas, sin más. Esa tendencia enseña que uno tiene la suficiente capacidad natural como para poder vencer todo obstáculo. Entra dentro del pensamiento de este mundo, conforme a las filosofías posibilistas que tanto abundan.

La otra tendencia, la contraria, es la de, pretendiendo escapar de lo natural, embarcarse en una pseudo espiritualidad, una metafísica “cristiana”, una irrealidad en definitiva, que no consigue nada, sino sólo evadirse de los asuntos sin solucionarlos. No deja de ser eso una simple religiosidad. Siempre mencionando a Dios, siempre con la palabra Señor en la boca a modo de “mantra” repetitivo, al final parece más bien un talismán todo el asunto, más que otra cosa.

Ni enfrentando con las solas fuerzas los problemas, ni evadiéndolos en el “nombre de Jesús”, se resuelve nada, ni se le da la gloria a Dios.

Un asunto de fe

(Hebreos 11: 1)Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”

Esta es una de las citas bíblicas más mencionadas y citadas, pero menos comprendidas a cabalidad que existen.

A muchas cosas, muchos llaman fe, pero no es fe, sino simple deseo personal, y presunción.

Fe es la seguridad que sólo puede proporcionar Dios de que algo que es de Dios es para el creyente, y lo que es para el creyente, es la seguridad de que Dios escucha, y Dios hace.

Llevándolo a Filipenses 4:6

(V. 6) “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”

Cuando leemos en Filipenses 4:6, que no debemos caer bajo preocupación acerca de esto o aquello, sino que deben ser conocidas ante Dios todas nuestras peticiones por medio de la oración y ruego, significa que:

  1. Debemos decidir dejar de preocuparnos.
  2. Debemos renunciar a lo que hemos pedido por haberlo entregado al Señor.

 

No hay vuelta atrás. Dios ya conoce de nuestros propios labios esto o aquello, y si Dios lo conoce, hará lo que estime hacer, y nosotros ya nos desentendemos del resultado.

Eso es fe.

No significa que Dios hará lo que deseamos siempre. Significa que Dios hará Su voluntad, y en definitiva, eso es lo que vale.

Eso es fe.

Acción de gracias

“…con acción de gracias”.

La “acción de gracias” es un acto de nuestra voluntad, basado en una certeza, producto de la fe.

Agradecemos a Dios de antemano, sea cual sea el resultado de nuestra oración.

Eso es fe.

El resultado

(V. 7) “7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4: 7)

El resultado inmediato de hacer lo anteriormente visto, es la paz. Una paz que es incomprensible para la mente natural, la cual no sólo produce el beneficio propio de sí misma en el creyente, sino que además, guarda su corazón y pensamiento en Cristo, ya que esa paz es de Cristo y sólo la da Él.

El verbo griego para “guardar”, es “frouréo”, de donde deriva el vocablo “fortaleza, fuerte, castillo”, y significa, por tanto: “hacer guardia, cuidar de, vigilar, velar por, proteger, defender, etc.”

La paz de Dios, fruto de una fe en acción, guarda, protege, defiende como lo haría una guardia de un castillo, al que coloca su corazón y sus pensamientos en las manos de Cristo.

Por ello, todo afán, contrario a esa paz, desaparece una vez el creyente ejerce su función de creyente.//

SOLI DEO GLORIA

© Miguel Rosell Carrillo, Pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Diciembre 2016
www.centrorey.org

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s