SIEMPRE EN SU PRESENCIA ‚Äď MARTYN LLOYD-JONES


De Face of God (Buscando el rostro de Dios), Nueve Reflexiones de los Salmos. Edición 2005.

Puedes ver todos los capítulos publicados de este libro en este enlace: Buscando el rostro de Dios Martyn Lloyd-Jones.

Traducido por Erika Escobar

8

SIEMPRE EN SU PRESENCIA

 

He puesto al SE√ĎOR siempre delante de m√≠, porque √Čl est√° a mi mano derecha, no ser√© conmovido.

SALMO 16:8

Llamo su atenci√≥n a este vers√≠culo para que por medio de √©l y su ense√Īanza podamos considerar nuestras vidas en este mundo como pueblo cristiano; que podamos encontrar gu√≠a y ayuda en la medida en que enfrentemos el futuro, y que podamos recordarnos a nosotros mismos sobre ciertas codas que son de vital importante para nuestras almas y su salvaci√≥n eterna. Aqu√≠ tenemos a un hombre con nuestras mismas pasiones. Este es un salmo de David y √©l fue un hombre con nuestras mismas pasiones. Tuvo muchos problemas, tuvo que enfrentar muchos problemas. Muchos de ellos fueron causados por √©l mismo, as√≠ como en nuestro caso, sin embargo muchos otros vinieron a pesar de √©l, simplemente como el resultado del mundo en que viv√≠a y porque hab√≠a otros pecadores como √©l mismo que lo rodeaban.

 

Si lee su historia, encontrar√° que vivi√≥ una clase de vida muy tempestuosa y a√ļn a pesar de eso, con todos sus pecados y faltas y fallas y todas las varias calamidades que fueron a su encuentro, encontrar√° que este hombre va con paso firme adelante. Era un hombre que contaba con la aprobaci√≥n de Dios, un escritor y un compositor, autor de muchos de estos grandes salmos en los que celebra la bondad de Dios y eleva su coraz√≥n en alabanza.

Tal hombre obviamente tiene mucho que ense√Īarnos y aqu√≠ nos dice uno de los secretos de su vida, una de las cosas que lo mantuvo perseverando. Nos muestra qu√© era lo que lo posibilit√≥ a recuperarse cuando cay√≥ en pecado o cuando estuvo casi abrumado por los problemas. Siempre es muy bueno poner una cuidadosa atenci√≥n a cualquier declaraci√≥n hecha por este hombre. No existe nada que yo sepa, aparte de leer las Escrituras mismas, que sea m√°s ventajosa en la vida cristiana que un estudio cuidadoso y constante de las biograf√≠as cristianas. Y, por supuesto, el Libro de los Salmos es prominente en ese mismo aspecto. El salmista nos abre su coraz√≥n, y aqu√≠, en este √ļnico vers√≠culo, nos hace enfrentarnos con lo que era, despu√©s de todo, el gran secreto de la vida de David, el rey de Israel.

Pero, y esta una observaci√≥n muy importante, este particular salmo es uno de los salmos mesi√°nicos, uno prof√©tico sobre la venida del Mes√≠as, el Hijo de Dios. Ahora aquellos que son familiares con su Nuevo Testamento, como todos debi√©ramos serlo, sabr√° que este salmo es citado muy frecuentemente con relaci√≥n a nuestro Se√Īor mismo, y especialmente con respecto a Su resurrecci√≥n. Considere estas palabras: ‚ÄúNo dejar√°s mi alma en el infierno, ni permitir√°s que Tu santo vea la corrupci√≥n‚ÄĚ (v.10). Ese vers√≠culo fue citado por Pedro en el D√≠a de Pentecost√©s, por Pablo en Antioqu√≠a de Pisidia, y nuevamente en la ep√≠stola a los Hebreros. Es indudablemente una referencia a nuestro Se√Īor Jesucristo.

Es as√≠ que David no estaba escribiendo s√≥lo sobre s√≠ mismo ‚Äďestaba escribiendo como un profeta sobre Aquel que vendr√≠a, el Hijo de Dios, el Mes√≠as, y por lo tanto estas palabras pueden aplicarse a nuestro Se√Īor mismo. En otras palabras, tenemos en este vers√≠culo no solamente, si puedo decirlo de ese modo, el secreto de la vida del Rey David; tenemos tambi√©n la esencia y el secreto de la vida de nuestro bendito Se√Īor y Salvador Jesucristo, el Hijo de Dios, cuando estuvo aqu√≠ en este mundo y vivi√≥ Su vida como un hombre. ‚ÄúHe puesto al SE√ĎOR siempre delante de m√≠‚ÄĚ. As√≠ fue c√≥mo Jes√ļs mismo vivi√≥. En la medida que usted lee los registros de Su vida en la tierra en los cuatro evangelios, encontrar√° que es por supuesto verdad. Observe Su vida de oraci√≥n. V√©alo levant√°ndose antes del amanecer para orar o pasar la noche entera en oraci√≥n. ¬ŅPor qu√© ora tanto? Est√° poniendo a Dios delante de S√≠. Es perfectamente claro de los evangelios que nuestro Se√Īor, cuando estaba aqu√≠ en la carne, busc√≥ a Dios. Vivi√≥ por √Čl y para √Čl.

Vemos aqu√≠, entonces, que tenemos un principio muy importante para nuestras vidas en este mundo. Nada puede ser m√°s importante que esto: el secreto de la vida de David, en realidad de la vida terrenal de nuestro Se√Īor Jesucristo. Nuevamente, si usted lee las biograf√≠as cristianas encontrar√° que √©sta ha sido tambi√©n la nota caracter√≠stica, la sobresaliente caracter√≠stica en la vida de todos los hombres y mujeres que han tenido experiencias inusuales de la gracia de Dios, y que han sido utilizados por √Čl, de una manera excepcional en sus vidas y ministerios.

Por lo tanto, consideremos nuestras propias vidas. ¬ŅC√≥mo nos sentimos cuando miramos el futuro? ¬ŅQu√© suceder√°? No lo s√©, nadie sabe. No desperdiciar√© su tiempo en tratar de predecir lo que suceder√° o diciendo a los pol√≠ticos y hombres de estados lo que deber√≠an hacer con el fin de gobernar el futuro. No estoy en posici√≥n de hacer eso, y no conozco a nadie m√°s que ocupe un p√ļlpito, en cualquier posici√≥n eclesi√°stica que tenga, que est√© en posici√≥n de hacerlo. Tengo un llamado superior. Mi negocio es prepararlos a ustedes para cualquier cosa que suceda. No sabemos lo que pueda ser eso. Mire al pasado y considere las cosas que le han sucedido. ¬ŅCu√°ntas pudo predecir? ¬ŅCu√°ntas pudo anticipar?

Agradezco a Dios que el pueblo cristiano no necesita saber sobre el futuro. Los cristianos nunca deber√≠an desear hacerlo. Los cristianos viven de esta manera: un paso a la vez. Y este principio, si lo pusieran en operaci√≥n, los habilitar√° a decir ‚Äúcualquier cosa que suceda, s√© que todo ser√° para bien, porque √Čl est√° a mi mano derecha, no ser√© conmovido‚ÄĚ. Cualquier cosa que venga, no ser√© conmovido porque estoy viviendo a la luz de este principio. ‚Äú¬°He puesto al SE√ĎOR siempre delante de m√≠!‚ÄĚ Miremos entonces este vers√≠culo de una manera muy pr√°ctica.

Ahora digo de una forma muy deliberada. Los principios est√°n aqu√≠, por supuesto, y gastamos gran parte de nuestro tiempo con principios y doctrinas porque son absolutamente esenciales. No obstante, obviamente deben ser aplicados y, por lo tanto, no es una mala cosa ocasionalmente pausar y ser esencialmente pr√°cticos, ir a la aplicaci√≥n de las cosas en las cuales creemos con seguridad. ¬ŅCu√°l, es entonces la aproximaci√≥n practica a esta ense√Īanza completa? Es la determinaci√≥n a vivir en la presencia consciente de Dios. Esto es lo que el salmista est√° diciendo. Ha puesto al Se√Īor Dios siempre delante de √©l; dice en esencia ‚ÄúVoy a vivir conscientemente en su presencia; en la medida que hago eso, no ser√© conmovido‚ÄĚ.

Este es objetivo supremo de la vida de David, y lo enfatiza con las palabras que usa. Note c√≥mo lo pone ‚Äúhe puesto al SE√ĎOR siempre delante de m√≠‚ÄĚ (√©nfasis agregado). Es una palabra extraordinaria a usar, y no tengo ninguna duda que a primera vista viene a nosotros como una sorpresa. Aqu√≠ est√° un hombre que dice que va a ‚Äúponer‚ÄĚ a Dios delante de √©l. ¬ŅPero qu√© quiere decir con esto? ¬ŅC√≥mo puede un mortal manipular o ‚Äúponer‚ÄĚ a Dios?

Y adem√°s sabemos que no era eso lo que David ten√≠a en su mente. Lo que David estaba realmente diciendo que iba a hacer era ponerse a s√≠ mismo en presencia de Dios. Es s√≥lo una forma humana de hablar. Nos decimos a nosotros mismos ‚Äúdebo acordame de esto y esto‚ÄĚ. Esa es la idea. Lo que David realmente quer√≠a decir es que iba a ponerse en esa posici√≥n ‚ÄúHe puesto a Dios..‚ÄĚ. Este t√©rmino es de uso muy frecuente en las Escrituras. Lo vemos, por ejemplo, en la ep√≠stola a los Colosenses aunque all√≠ encontramos el otro aspecto de √©ste enfatizado. Pablo, dirigi√©ndose a los cristianos dice ‚Äúpongan su afecto en las cosas de arriba, no las cosas terrenales‚ÄĚ (3:21). Debemos ponernos a nosotros mismos en el √°ngulo correcto, en la posici√≥n correcta, debemos alcanzar la perspectiva correcta; debemos mirar aquellas cosas en forma constante y mantener la mirada sobre ellas.

David lo expresa al rev√©s pero es exactamente lo mismo. Es el t√©rmino mismo, sin embargo, que es tan importante para nosotros en la medida en que aterrizamos a lo pr√°ctico de este tema. De forma tal que no me excuso en lo absoluto por descomponer esto en sus varias partes. ‚ÄúPoner‚ÄĚ obviamente implica una

determinaci√≥n. Incluye un acto de la voluntad. Implica una decisi√≥n definitiva. Tome un ejemplo dom√©stico com√ļn. Usted pone su alarma para despertar a cierta hora en la ma√Īana. Obviamente antes de que realmente lo haga, debe decidir hacerlo. Usted dice ‚Äúquiero despertar a una hora determinada en la ma√Īana y, por lo tanto, voy a poner mi alarma a esa hora‚ÄĚ.

Es la misma idea aquí. Involucra determinación; y, por supuesto, la determinación involucra pensar. Involucra meditación y consideración. Este es el final de un argumento, el resultado de un gran proceso de razonamiento por parte de David. Es la implementación de un punto de vista con relación a sí mismo y con relación al todo de la vida. Habiendo considerado todo, esta es la manera en que vivirá. Está determinado a hacerlo así.

Y tambi√©n nosotros debemos determinar, debemos decidir, debemos ejercitar nuestra fuerza de voluntad. Me refiero aqu√≠, por supuesto, a la completa tendencia de ir a la deriva y permitir que la vida nos manipule y nos conduzca. Estoy seguro de que en la medida en que nos examinamos ahora, en la medida en que miramos nuestra vida pasada, deber√≠amos estar m√°s que alarmados por esto que por cualquier otra cuesti√≥n -concretamente por la manera en que los meses y a√Īos pasan y nosotros no hemos hecho lo que nos propusimos hacer. Como Milton lo pone en su gran soneto

 

Cuando considero cómo se gasta mi vida,

la mitad de mis días, en este oscuro y amplio mundo.

 

Sintió que había desperdiciado su vida, no había hecho las cosas que se había propuesto, y su ceguera se había cernido sobre él.

Estoy seguro de que todos debemos sentir algo as√≠. Estamos tan ocupados ‚Äďhay tantas cosas por hacer- nunca la vida ha sido m√°s dif√≠cil. La vida parece estar organizada para nosotros, y la m√°s grande dificultad en este mundo es tomar control de nuestras vidas, vivirlas como creemos debemos vivirlas. Tenemos que decidir ‚Äďdebemos determinar- porque si no lo hacemos nuestras vidas ser√°n gobernadas por el c√≠rculo en que vivimos. Llegan los diarios y comenzamos a leerlos en el desayuno; y se presentan otras cosas ‚Äďnegocios, amigos y asuntos y reuniones y m√°s. Estamos todos tan ocupados con tales cosas que casi nos olvidamos de nuestra alma inmortal. ‚Äď‚ÄúHe puesto. Estoy determinado; estoy resuelto; vivir√© como si estuviera en la presencia de Dios‚ÄĚ. Esa es la primera cosa.

Pero al mismo tiempo debo enfatizar el elemento de acci√≥n en esto, y aqu√≠ nuevamente hay algo muy vital. Debemos animarnos y llevarnos a nosotros mismos a esto. Hay dos lados para esta vida cristiana que vivimos. Est√° la iniciativa divina sin la cual nada en absoluto sucede. Pero como resultado de esa iniciativa divina estamos dise√Īados para iniciar cosas por nosotros mismos. Cuando estamos muertos en transgresiones y pecados nada podemos hacer pero cuando se nos da vida, podemos, y debemos, y las Escrituras nos llaman a hacerlo as√≠ ‚ÄúPongan sus afectos ‚Äú (Col 3:2, √©nfasis agregado). Debemos tomarnos de la mano y forzarnos a nosotros mismos a hacer esto. Tenemos que empujarnos, ser r√≠gidos con nosotros mismos, disciplinarnos. Esto involucra una acci√≥n muy definida de nuestra parte.

Lo estoy poniendo de este modo porque s√© que algunos quiz√° tender√°n a tomar una visi√≥n de que debemos s√≥lo continuar siendo como somos y orar a Dios para que haga algo al respecto. Estamos esperando por un avivamiento o una alguna revelaci√≥n especial y entretanto tendemos a no hacer nada. Eso es bastante falso contrastado con la ense√Īanza escritural. Es verdad que no podemos crear una avivamiento ‚Äďes est√ļpido pretender hacerlo. ‚ÄúBien, no me siento en un estado muy espiritual esta ma√Īana. ¬°Conf√≠o en que estar√© mejor ma√Īana!‚ÄĚ No, en absoluto. ‚ÄúHe puesto al SE√ĎOR siempre delante de m√≠‚ÄĚ. Cuando sentimos exactamente lo opuesto, debemos insistir. Debemos tomar esta acci√≥n, debemos tomarnos a nosotros mismos en la mano, debemos poner al Se√Īor delante de nosotros y hablar con √Čl.

Eso es lo que David quiere decir. Esta es una acci√≥n. No es s√≥lo esperar pasivamente a que el Se√Īor gentilmente nos visite. √Čl hace eso pero la biograf√≠a de los cristianos prueba abundantemente que las personas que han tenido mayor gracia y visitas m√°s frecuentes de Dios han sido aquellos que han pensado en √Čl m√°s diligentemente. El autor de la ep√≠stola a los Hebreos dice ‚ÄúAquel que ha ido a Dios debe creer que √Čl est√° y que √Čl es una recompensa a quienes diligentemente lo buscan‚ÄĚ (11:62, √©nfasis agregado). Esa es la acci√≥n que debemos emprender.

El pr√≥ximo paso es mucho m√°s pr√°ctico a√ļn. Poniendo al Se√Īor delante de m√≠ significa que me entreno y ense√Īo a m√≠ mismo en lo que los maestros de la vida espiritual han llamado ‚Äúel arte de recolecci√≥n‚ÄĚ como lo discutimos en el cap√≠tulo previo. Esto significa que yo conscientemente, deliberadamente y activamente me hablo a m√≠ mismo sobre m√≠ mismo y sobre mi relaci√≥n con Dios. Significa que cuando me despierto en la ma√Īana, antes de permitirme a m√≠ mismo pensar en cualquier otra cosa, me digo a m√≠ mismo ‚ÄúT√ļ eres un hijo de Dios y un heredero de eternidad‚ÄĚ. Dios lo conoce y usted pertenece a √Čl. Debe hacer eso, y hacerlo a la fuerza porque en el momento en que despierto, muchos pensamientos vendr√°n a mi mente, quiz√° tentaciones, quiz√° dudas, toda clase de cosas. Debo barrerlas todas y deliberadamente recordarme a m√≠ mismo de Dios y de m√≠ mismo y de mi relaci√≥n con √Čl. Medito sobre esto y luego conscientemente busco la presencia de Dios. Para ponerlo de otra forma, debo practicar la presencia de Dios.

En otras palabras, me digo a m√≠ mismo, Dios est√°, yo estoy y Dios est√° all√≠. Dios es un ser eterno y vida y realidad. No es meramente un t√©rmino o un concepto filos√≥fico ‚Äď Dios es. Es una Persona, y yo deseo ir a Su presencia. Quiero conocerlo, quiero hablar con √Čl. Me aproximar√© a √Čl de la forma en que visito a un amigo. Voy a visitar a Dios y me comunicar√© con √Čl, voy a tener comuni√≥n con √Čl. Eso es lo que David quiere decir con ‚Äúponer a Dios siempre delante de √©l.

Por supuesto existen muchas formas de hacer esto pero ninguna es m√°s importante que la Palabra, la Biblia. Dios se ha revelado a S√≠ mismo a nosotros all√≠; es as√≠ que a medida que la leemos, obtendremos conocimiento sobre Dios. √Čl nos est√° hablando a trav√©s de la Palabra sobre S√≠ mismo y sobre nosotros mismos, de forma que mientras m√°s la conozcamos y la leamos m√°s nos conducir√° a la presencia de Dios. Si usted desea poner a Dios siempre delante de usted, pase m√°s tiempo en la lectura regular y diaria de la Biblia. Que sea una lectura sistem√°tica, no s√≥lo al azar o volviendo a los salmos favoritos y luego a alg√ļn texto de los evangelios. ¬°No, su lectura debe ser de G√©nesis a Apocalipsis! A√Īo por a√Īo vaya a trav√©s de sus libros. Pienso que cualquier cristiano deber√≠a avergonzarse de no ir a trav√©s de ella completamente una vez al a√Īo. Escudr√≠√Īela sistem√°ticamente. Muchos planes han sido dise√Īados y pueden ser adquiridos y que le dir√°n c√≥mo hacer esto y lo ayudar√°n a hacerlo. O si prefiere, puede trabajar uno por usted mismo como yo hice una vez. Pero cualquier cosa que haga, insista en ella. La Palabra de Dios le habla, esc√ļchelo a √Čl e ir√° a Su presencia. P√≥ngalo delante de usted leyendo la Biblia. Puede hacerlo tambi√©n en oraci√≥n, hablando con Dios y escuch√°ndolo.

Esas son formas por las cuales usted puede ponerlo a √Čl delante de usted. Lea tambi√©n las biograf√≠as de personas devotas. Cuando usted ve la clase de vida que ellos fueron habilitados a vivir, sentir√° ‚Äď‚Äú¬°oh, si yo fuera as√≠!‚ÄĚ Descubrir√° que la raz√≥n de una vida como esa fue que ellos pusieron siempre a Dios delante de ellos. Y tambi√©n leer√° que cuando ellos enfermaron desesperadamente o cuando el duelo y la pena vinieron, esto no perturb√≥ su calma, no estaban finalmente desalentados. No es que no fueran humanos, sintieron de verdad estas cosas y las sintieron muy agudamente, pero no perdieron su balance, no sintieron que todo estaba perdido o que todo se hab√≠a ido. Y cuando las pruebas y las calamidades vinieron, incluso las guerras, no sintieron que todo hab√≠a colapsado. ¬°No en absoluto! Continuaron y hubo una clase de dulzura y belleza agregadas a sus vidas e incluso un mayor gozo y paz. Esto es lo que encuentra cuando lee sus biograf√≠as y¬†encontrar√° que su secreto era que ellos pasaban gran parte de su tiempo diario leyendo las Escrituras y orando a Dios.

Mis queridos amigos cristianos, ¬Ņno es este el problema con muchos de nosotros hoy? Estamos demasiado ocupados. Somos activistas. Corremos a reuniones o las organizamos o nos ocupamos en negocios en varias organizaciones. Ni siquiera leemos como nuestros antepasados lo hicieron. Debemos estar siempre entretenidos, debemos buscar algo o alguien que lo haga por nosotros. El secreto de los santos en el pasado era que ellos le√≠an la Palabra por s√≠ mismos y oraban y meditaban y le√≠an buenos libros. No fragmentos, no simplemente comentarios devocionales ‚Äď se adentraban en la doctrina, en las profundidades y vivieron en esas profundidades y no meramente en la superficie, produciendo vidas gloriosas.

¬°Oh, que todos podamos resolver ser as√≠! No deje que la vida lo controle. Nunca deje que ninguna organizaci√≥n lo controle. No permita que cosa alguna tome control sobre usted. Y cuando digo eso, no s√≥lo quiero decirlo como lo dice el mundo. Quiero decir que la cosa a hacer est√° en los c√≠rculos angelicales. ¬°Ponga al Se√Īor siempre delante de usted ‚ÄďAl Se√Īor Mismo, no tan solamente las actividades de Su Reino, porque si no hace esto se volver√° muy seco en su activismo. Su coraz√≥n se volver√° fr√≠o y en los momentos de necesidad y de problemas y de pruebas no sabr√° d√≥nde est√° y ser√° un pobre testigo de la fe y de la gracia que ha recibido y que sostiene.

‚ÄúHe puesto al Se√Īor siempre‚Ķ‚ÄĚ dice David, no s√≥lo en momento como estos. Debemos hacer esto m√°s a√ļn, en un sentido, cuando no nos sentimos as√≠. Cuando el Se√Īor nos visita, no necesitamos ponerlo delante de nosotros, sabemos que √Čl est√° all√≠ y que tenemos que responder. El tiempo para hacer esto es cuando no nos sentimos as√≠, cuando nos sentimos secos y est√©riles y √°ridos; entonces debemos especialmente ponerlo a √Čl delante de nosotros. Seguramente todos podemos testificar del hecho de que si miramos el pasado de nuestras vidas no existe nada, en un sentido, que haya sido m√°s maravilloso que cuando en una condici√≥n est√©ril y √°rida lo hemos puesto a √Čl delante de nosotros y pensando en √Čl. S√ļbitamente las nubes desaparecieron y la luz brill√≥ nuevamente. ¬°Oh, no ha habido nada m√°s maravillo que eso! De forma tal que haga esto aun cuando no se sienta as√≠. ¬°H√°galo cada d√≠a ‚Äďsiempre! No lo haga de manera irregular, no comience maravillosamente y luego flaquee. Ponga siempre sus afectos en el Se√Īor. P√≥ngalos all√≠, p√≥ngalos en ese punto, y mant√©ngalos all√≠. Y contin√ļe haci√©ndolo.

Y por sobre todo, no s√≥lo haga esto cuando est√© en problemas, lo que es la tragedia con muchos. Han vivido una vida mon√≥tona, diciendo ‚ÄúPor supuesto, si las cosas van mal siempre puedo ir al Se√Īor‚ÄĚ. Y luego las cosas han ido mal y se vuelven a √Čl pero sienten que no pueden encontrarlo. Parecen estar desolados, y se emocionan y se alarman y no saben d√≥nde est√°n. S√≥lo ponen al Se√Īor delante de ellos cuando est√°n en problemas. Si usted quiere encontrar al Se√Īor cuando est√° en dificultades entonces p√≥ngalo delante de usted cuando no lo est√©. Del sol y la lluvia, la tormenta y la calma, la afluencia y la prosperidad, las penurias y las p√©rdidas, la salud o la enfermedad no tendr√° cuidado porque usted ha puesto al Se√Īor siempre delante de usted.

¬ŅDebo alentarlo record√°ndole de la sabidur√≠a que hay en hacer esto? Ya me he referido a ello, no obstante, d√©jenme enfatizarlo. ¬ŅPor qu√© debo poner al Se√Īor siempre delante de m√≠? Primero, porque √Čl es el Se√Īor Jehov√°, el Poderoso, el Dios eterno. Si esto no es suficiente, la segunda raz√≥n es porque yo estoy siempre delante √Čl. √Čl es el Se√Īor. Las declaraciones antropom√≥rficas en las Escrituras son tan verdaderas y expresivas:

Los ojos del Se√Īor corren de aqu√≠ para all√° en toda la tierra (Zacar√≠as 4:103). El ve, √Čl sabe todo y cada cosa. Y porque Su ojo est√° siempre sobre m√≠, es la esencia de la sabidur√≠a que mi ojo deba estar siempre busc√°ndolo a √Čl ‚Äď Todas las cosas est√°n desnudas y abiertas a los ojos de √Čl, Aquel al que debemos dar cuenta (Hebreos 4:134). Nada se esconde a Su mirada.

Y esto trae una tercera raz√≥n. Debo poner al SE√ĎOR siempre delante de m√≠ porque es tan seguro como el hecho de que hoy estoy en la tierra que un d√≠a comparecer√© delante de Dios. Cu√°ndo, no lo s√©, as√≠ es que por lo tanto d√©jenme hacer esto siempre. Nadie de nosotros lo sabe pero esto sabemos con seguridad: Todos comparecemos delante del asiento del juicio de Cristo y daremos cuenta (de nosotros mismos) a Dios (Romanos 14:125). Es inevitable, es inexorable. ¬°Por lo tanto, mi querido amigo, ponga al Se√Īor siempre delante de usted! Es la esencia de la sabidur√≠a hacer esto.

Pero ahora miremos brevemente el privilegio de hacer esto. ¬°Qu√© pobres y tontas criaturas somos! A√ļn la esencia del cristianismo es traer a nosotros la comuni√≥n con Dios. Viviendo, muriendo en la cruz y resucitando, Cristo ha hecho posible para nosotros vivir y caminar en esa comuni√≥n. Enoc camin√≥ con Dios. As√≠ lo hizo No√©, Abraham, el amigo de Dios, camin√≥ con Dios tambi√©n. Y usted y yo estamos destinados a caminar con √Čl en este mundo. ¬°Qu√© privilegio! ‚Äď Realmente nuestra comuni√≥n es con el Padre, y con Su hijo Jes√ļs Cristo (1 Juan 1:3).

Es una tragedia que tengamos que recordarnos de esto pero debemos hacerlo. H√°galo siempre. P√≥ngalo a √Čl siempre delante de usted. Diga, en cuanto despierte en la ma√Īana ‚Äאּqu√© cosa maravillosa, otro d√≠a caminando con Dios, caminando con Cristo!- ¬°Oh, si comenz√°ramos nuestros d√≠as as√≠! Record√°ndonos a nosotros mismos de eso ‚Äď miserables criaturas como somos, sinti√©ndonos hastiados, cansados, sin recursos, depresivos, lo que sea; con toda clase de pensamientos y problemas atribulando nuestra mente- que podemos barrerlas y decir ‚Äď ¬°Es d√≠a de Dios, soy un hijo de Dios! ¬°Voy a conversar y caminar con √Čl hoy d√≠a! Esa es la vida cristiana.

Y finalmente, una palabra sobre el consuelo de poner al Se√Īor siempre delante de nosotros. Es tan seguro como que vivimos que al comienzo de cualquier d√≠a nos encontraremos cara a cara con las tentaciones. Existe un adversario que nos confronta y que es segundo de Dios en poder, un adversario poderoso, ‚Äúun le√≥n rugiente buscando a quien devorar‚ÄĚ (1 Pedro 5:86) y nos atacar√° con todo su poder. S√≥lo existe un consuelo en la medida en que nos damos cuenta de algo de la verdad. Y es eso que podamos decir:

 

Te necesito en cada hora,

Permanece cerca de mí.

¬ŅPor qu√©?

Las tentaciones pierden su poder

Cuando T√ļ est√°s cerca.

ANNIE SHERWOOD HAWKS (1935-1918)

TE NECESITO CADA HORA

 

Si el Se√Īor est√° delante de usted cuando la tentaci√≥n venga la situaci√≥n ser√° bastante diferente que enfrentarla solo y no sabiendo que √Čl est√° all√≠. En verdad, me parece que aquellos que comienzan su d√≠a sin darse cuenta de todo esto y sin poner al Se√Īor delante de ellos son necios. Son juego de ni√Īos para el diablo. Es as√≠ que aseg√ļrese que ha puesto al Se√Īor delante de usted. Y Mant√©ngalo. Las pruebas vienen en muchas diferentes formas, envejecimiento, debilidad, enfermedad, enfermedad de un amigo o de un ser querido. Cu√°ndo, no sabemos. Los problemas vendr√°n tarde o temprano de alguna forma. Y entonces s√≥lo hay una √ļnica cosa que es de valor y esa es que no estaremos solos, que Dios estar√° con nosotros. El Se√Īor Jesucristo dijo a Sus disc√≠pulos ‚Äď la hora vendr√°, s√≠, ya ha llegado, en que ser√©is esparcidos cada uno por su lado, y me dejar√©is solo; mas no estoy solo, porque el Padre est√° conmigo (Juan 16:327) Es as√≠ como √Čl soport√≥ todo. Sus disc√≠pulos huyeron, pero ‚Äúel Padre est√° conmigo‚ÄĚ y contin√ļo. Y esa es la √ļnica manera en la cual usted y yo podemos enfrentar nuestras aflicciones. Podemos decir:

 

Su juramento, Su pacto, Su sangre

Me sustentan en el fluir abrumador

Cuando todo alrededor de mi alma se esfuma

√Čl es mi fortaleza y permanece.

En Cristo, la sólida roca, permanezco

Todo lo dem√°s es arena movediza

Todo lo dem√°s es arena movediza

EDWARD MOTE (1797-1874) ‚Äď LA ROCA SOLIDA

 

Aun cuando la muerte misma venga, est√° bien. √Čl estar√° con nosotros: no nos dejar√° ni nos abandonar√°. Podemos acudir al Salmo 16. Cristo ha conquistado la muerte y la tumba, √Čl las ha vivido antes que nosotros. √Čl es ‚Äúun ancla‚Ķ dentro del velo‚ÄĚ (Hebreos 6:198). Porque √Čl est√° en el cielo, yo estar√© all√≠. Incluso la muerte est√° derrotada.

Y la Gloria de todo esto es: S√© que soy cambiante pero tambi√©n s√© que √Čl es inmutable. El mundo cambiar√°, yo cambiar√©. Pero Cristo es el mismo ayer y hoy y por siempre (Hebreros 13:89). Por lo tanto, cualquier cosa que suceda, solamente tengo que ponerlo a √Čl delante de m√≠ y mirarlo. Lo busco y le pido habitar conmigo, y por lo tanto, puedo decir cosas como estas:

Habita conmigo; r√°pido cae el atardecer;

La oscuridad se profundiza; Se√Īor, conmigo habita.

Cuando otros ayudantes fallan y el consuelo no est√°,

Ayuda de los desamparados, oh habita conmigo.

R√°pido a su cercana decadencia est√° este peque√Īo d√≠a de vida

Las alegrías de la Tierra se hacen tenues, sus glorias pasarán;

Cambio y decadencia en todas partes veo;

¬°Oh T√ļ que no cambias, habita conmigo!.

Necesito tu presencia en cada hora que pasa.

8¬ŅQu√© sino Tu gracia puede frustrar el poder del tentador?

¬ŅQui√©n, como T√ļ mismo, mi gu√≠a y soporte puede ser?

A trav√©s de nubes y sol, Se√Īor, habita conmigo.

No temo a ning√ļn adversario, estando Contigo a mano para bendecir;

Los males no tienen peso ni las l√°grimas, amargura.

¬ŅD√≥nde est√° muerte tu aguij√≥n? ¬ŅD√≥nde, sepulcro, tu victoria?

Yo triunfar√© si T√ļ habitas conmigo.

Sostendré Tu cruz ante mis ojos cerrados;

Brilla en la oscuridad y me se√Īala los cielos.

La ma√Īana rompe los cielos celestiales, y las vanas sombras de la tierra huyen;

En la vida, en la muerte, Se√Īor, habita conmigo.

HENRY FRANCIS LYTE (1793‚Äď1847), ?HABITA CONMIGO?

 

Querido amigo, ponga al Se√Īor siempre delante de usted y luego, porque √Čl est√° a su mano derecha, usted no ser√° conmovido. Am√©n.

 

Imagen de Edur8 bajo licencia Creative Commons

Fuente: Descubriendo el Evangelio

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