El Sacerdocio Universal de los Creyentes


Escribí esta ponencia para el 500 Aniversario de la Reforma, celebrado en Seminario ESEPA en 2017. Se puede descargue el archivo entero aquí: Shogren_Sacerdocio Universal de Todos los Creyentes
And in English here: Shogren_The Priesthood of All Believers in the Reformation

Introducción
1. La Doctrina Católica
2. La Reforma y M√°s All√°: Lutero, Calvino, Anabaptistas, Los Wesleyanos
3. Tergiversaciones modernas de la Doctrina: Anti-Intelectualismo, Liderazgo ‚ÄúSuper-Ungido,‚ÄĚ H√≠per-Individualismo
Conclusión

Introducción

25 a√Īos antes de la Reforma, tres barcos zarparon de Europa, tal y como cada ni√Īo aprende:¬†¬°Las famosas carabelas de Crist√≥bal Col√≥n! ¬°La Santa Mar√≠a! ¬°La Pinta! Y ese tercer barco, bueno‚Ķ ¬Ņc√≥mo se llama?¬†(Ah, s√≠,¬†La Ni√Īa). ¬°Que ning√ļn estudiante se olvide de estos tres nombres en el examen! Pues sin todos los tres no hay expedici√≥n de descubrimiento.

Estamos celebrando el 500 aniversario de la Reforma, cuando los creyentes rechazaron ciertas ideas de la iglesia romana y trataron de restaurar las doctrinas b√≠blicas. Y todos recuerdan la superestrella doctrinal de la Reforma,¬†la autoridad final de las Escrituras; tambi√©n, la famosa¬†justificaci√≥n s√≥lo por fe.¬†Pero seg√ļn muchos expertos en el campo, sin el ‚Äútercer barco,‚ÄĚ el tercer principio, no hay Reforma: la doctrina se llama el¬†sacerdocio universal de los creyentes; es decir, que Cristo es el √ļnico sumo sacerdote, y en virtud de estar unidos con Cristo y ungidos por el Esp√≠ritu, cada cristiano y cristiana es un sacerdote.

Su base bíblica es, entre otros textos:

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa (1 Ped 2:9 RVR). Este texto viene directamente de la promesa dada a Israel en Exod 19:6.

Nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre (Apoc 1:6). La NVI es mejor: Ha hecho de nosotros un reino, sacerdotes al servicio de Dios su Padre.[i]

Interesante, que los protestantes y los católicos están de acuerdo con respecto a la importancia de la doctrina, así que el sacerdocio no es una idea periférica ni secundaria a la fe; es un componente esencial de cómo entendemos la salvación misma.

1. La Doctrina Católica

La doctrina romana empieza, por supuesto, con la afirmaci√≥n de que hay un solo sumo sacerdote, Cristo, en el orden de Melquisedec. Entonces no se puede decir que el sacerdocio eclesi√°stico es un ente aparte, sino una partici√≥n de los ordenados en el √ļnico sacerdote en el cielo. La frase t√©cnica es que los sacerdotes cat√≥licos operan¬†in persona Christi, es decir, ‚Äúen la persona de Cristo.‚ÄĚ Entonces, solamente ellos pueden ofrecer los sacramentos, y especialmente el sacrificio de la misa.

La doctrina de la iglesia griega es un poco diferente, sin embargo, existe el mismo énfasis de ser el canal de la gracia divina a través de los sacramentos.

El Catecismo del Concilio de Trento, publicado en 1566, fue la reacci√≥n oficial contra la Reforma, incluso la doctrina reformada del sacerdocio universal. Sirvi√≥ durante cuatro siglos como la voz autoritativa de la iglesia romana. Afirma que, por supuesto, seg√ļn Apocalipsis 1:6, todos los fieles son un reino y sacerdotes. Sin embargo, hay¬†sacerdotes¬†y hay¬†sacerdotes.

Dos Sacerdocios se describen en las Escrituras Sagradas, uno interno y otro externo‚Ķ Pues por lo que mira al Sacerdocio¬†interno, todos los fieles despu√©s de bautizados se dicen Sacerdotes‚ĶEl Sacerdocio¬†externono conviene √° todos los fieles sino √° determinados hombres, los cuales instituidos y consagrados √° Dios por la imposici√≥n leg√≠tima de las manos, y las solemnes ceremonias de la Santa Iglesia, son destinados √° alg√ļn particular y sagrado ministerio. Esta diferencia de Sacerdocios puede observarse tambi√©n en la ley antigua.[ii]

Como parte de Vaticano II, el Papa Pablo VI siguió enfatizando la importancia del sacerdocio externo:

Mas el mismo Se√Īor, para que los fieles se fundieran en un solo cuerpo, en que¬†no todos los miembros tienen la misma funci√≥n¬†(Rom., 12, 4), entre ellos constituy√≥ a algunos ministros que, ostentando la potestad sagrada en la sociedad de los fieles, tuvieran el poder sagrado del Orden, para ofrecer el sacrificio y perdonar los pecados, y desempe√Īar p√ļblicamente, en nombre de Cristo, la funci√≥n sacerdotal en favor de los hombres.‚ÄĚ[iii]

Es repetida esta misma tensión en el Catequismo de 1992, escrito por el futuro Papa Benedicto XVI:

Cristo, sumo sacerdote y √ļnico mediador, ha hecho de la Iglesia¬†un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre¬†(Ap 1:6). Toda la comunidad de los creyentes es, como tal, sacerdotal‚Ķ. [Sin embargo tal y como en el AT] por el ministerio ordenado, especialmente por el de los obispos y los presb√≠teros, la presencia de Cristo como cabeza de la Iglesia se hace visible en medio de la comunidad de los creyentes.[iv]

Es verdad que desde Vaticano II en adelante, hay mejor apreciaci√≥n del laico, por ejemplo, en ‚ÄúEl Decreto del Apostolado del Laico‚ÄĚ por Pablo VI (1965).[v]¬†En el llamado ‚ÄúDocumento de Aparecida‚ÄĚ (2007), Benedicto XVI habla del ‚Äúsacerdocio com√ļn [es decir,¬†interno] del pueblo de Dios‚ÄĚ y la conferencia expresa el deseo de ‚ÄúPromover un laicado maduro, corresponsable con la misi√≥n de anunciar y hacer visible el Reino de Dios.‚ÄĚ[vi]¬†Y el Papa Francisco ha articulado la misma misi√≥n en su discurso (abril de 2017).[vii]

Pero despu√©s de todo, la iglesia romana sigue la presuposici√≥n de que hay dos sacerdocios, el¬†interno¬†de los laicos tienen, y siempre existe la muralla entre estos y los sacerdocio¬†externo, los ordenados. Y la otra presuposici√≥n es que tal y como el sacerdocio del Antiguo Testamento se manifest√≥ en un grupo de sacerdotes ungidos (externos) dentro de una naci√≥n que es un reino de sacerdotes, que en efecto esta interpretaci√≥n doble de √Čxodo 19:6 sigue vigente en el Nuevo Pacto.

Sin embargo, muchos han demostrado que la ‚Äútradicional‚ÄĚ doctrina romana fue un desarrollo medieval, no la doctrina de la iglesia primitiva. Siglos antes, los padres hab√≠an citado como pruebas del sacerdocio universal textos tales como:

que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo (Rom 12:1)

y

Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes… (Isa 61:6)

Y por supuesto 1 Pedro 2:9 y Apocalipsis 1:6.

De los escritos de los padres antiguos tenemos una reflexi√≥n de esas Escrituras. Incluso tan tarde como de los siglos 4-5, Agust√≠n dijo que, ‚ÄúEn la antig√ľedad, fue ungido solamente un Sumo Sacerdote, pero ahora todos los cristianos son ungidos.‚ÄĚ Y Clemente de Alejandr√≠a (siglo 2) dijo: ‚ÄúSomos un sacerdocio debido a la ofrenda que se hace en las oraciones y en las ense√Īanzas mediante las cuales se ganan las almas que se ofrecen a Dios‚ÄĚ[viii]¬†Es decir: no hay doble sacerdocio, sino uno.

Ni aun Ignacio, ese promotor del oficio del obispo mon√°rquico, us√≥ el t√©rmino ‚Äúsacerdote‚ÄĚ para el cl√©rigo (en su literatura, se encuentra solamente en redacciones y en cartas espurias de m√°s tarde).[ix]

No obstante, poco a poco, este sacerdocio universal fue pasado por alto, a favor de otra doctrina, que se asoció con Cipriano de Cartago en el siglo 3:

Dios es uno solo y uno solo Cristo, y una sola la Iglesia y una sola la c√°tedra establecida por la palabra del Se√Īor sobre Pedro. No puede establecerse otro altar o¬†constituirse un nuevo sacerdocio fuera del √ļnico altar y del √ļnico sacerdocio.[x]

Es esta idea que seg√ļn los reformadores era una desviaci√≥n de las Escrituras y tambi√©n de los padres de la iglesia m√°s primitiva.

2. La Reforma y M√°s All√°

Hemos dicho que un¬†sine qua non, requisito imprescindible de la reforma y la iglesia protestante, es el sacerdocio de todos los creyentes. Algunos reclaman que los reformadores rechazaron toda la tradici√≥n y que usaron solamente la Biblia. No es exactamente la verdad, puesto que Lutero dijo que, los padres m√°s antiguos con frecuencia est√°n de acuerdo conmigo y con la Biblia, y en contra de la teolog√≠a romana medieval. Y en el caso de nuestro tema, Lutero y los dem√°s se√Īalaron a los padres de la iglesia para probar que no era una doctrina novedosa.

Martín Lutero

En el per√≠odo medieval tard√≠o, muchos buenos cat√≥licos se quejaron de la corrupci√≥n eclesi√°stica: por ejemplo, el contempor√°neo de Lutero, Erasmo de R√≥terdam, el gran pensador y editor del Nuevo Testamento griego, ense√Ī√≥ que los sacerdotes deben estudiar la Biblia y regresar al evangelio primitivo. Sin embargo, Erasmo no busc√≥ una revoluci√≥n ‚Äď √©l expl√≠citamente rechaz√≥ la Reforma ‚Äď sino una purificaci√≥n.

El otro planteamiento, en el siglo 14 y m√°s all√°, fomentado por Wyclif y Huss, fue, que la corrupci√≥n dentro del sacerdocio no fue la causa ra√≠z del problema, sino que una doctrina corrupta del sacerdocio inevitablemente result√≥ en corrupci√≥n espiritual. En gran parte fue Mart√≠n Lutero quien desarroll√≥ este abordaje en dos de sus primeros libros,¬†A La Nobleza Cristiana de La Naci√≥n Alemana¬†(1520) y luego en el mismo a√Īo,¬†La Cautividad Babil√≥nica de la Iglesia. Y fue Lutero quien introdujo cambios innovadores.

Seg√ļn Lutero, el sacerdocio romano medieval no sirvi√≥ para reconciliar al mundo con Dios, sino en efecto para bloquear su camino. Es porque la iglesia promueva una

discordia, con el fin de que entre sacerdotes y laicos mediara una distinci√≥n m√°s abismal que la existente entre el cielo y la tierra, a costa de injuriar de forma incre√≠ble la gracia bautismal y para confusi√≥n de la comuni√≥n evang√©lica. De ah√≠, arranca la detestable tiran√≠a con que los cl√©rigos oprimen a los laicos‚Ķno s√≥lo se consideran superiores a los laicos cristianos ‚Äď que est√°n ungidos por el Esp√≠ritu santo ‚Äď, sino que tratan poco menos que como perros a quienes juntamente con ellos integran la iglesia. De aqu√≠ sacan su audacia para mandar, exigir, amenazar, oprimir en todo lo que se les ocurra‚ĶEn suma: que el sacramento del orden fue ‚Äď y es ‚Äď la m√°quina m√°s hermosa para justificar todas las monstruosidades que se hicieron hasta ahora y se siguen perpetrando en la iglesia. Ah√≠ est√° el origen de que haya perecido la fraternidad cristiana, de que los pastores se hayan convertido en lobos, los siervos en tiranos y los eclesi√°sticos en los m√°s mundanos.[xi]

Entonces, ¬Ņqui√©n es un sacerdote? Cada creyente, todos los bautizados:

Si se les pudiese obligar a reconocer que todos los bautizados somos sacerdotes en igual grado que [los cl√©rigos], como en realidad lo somos, y que su ministerio les ha sido encomendado s√≥lo por consentimiento nuestro, inmediatamente se dar√≠an cuenta de que no gozan de ning√ļn dominio jur√≠dico sobre nosotros, a no ser el que espont√°neamente les queramos otorgar. Este es el sentido de lo que se dice en la primera carta de Pedro (2.9): ‚ÄúSois una estirpe elegida, sacerdocio real, reino sacerdotal‚ÄĚ.[xii]

‚Ķtodos los cristianos pertenecen en verdad al mismo orden y no hay entre ellos ninguna diferencia excepto la del cargo, como dice Pablo (1 Corintios 12,12¬†y s.): todos juntos somos un cuerpo, pero cada miembro tiene su propia funci√≥n con la que sirve a los otros; esto resulta del hecho de¬†que tenemos un solo bautismo, un solo Evangelio, una sola fe¬†y somos cristianos iguales, pues el bautismo, el Evangelio y la fe son los √ļnicos que convierten a los hombres en eclesi√°sticos y cristianos.[xiii]

Por lo tanto, ‚Äúcada cristiano es el sacerdote de alguna otra persona, y somos todos sacerdotes unos a los otros.‚ÄĚ[xiv]¬†Y esta verdad trae consigo muchas implicaciones, por ejemplo: si cada creyente es un sacerdote, tambi√©n es verdad que todo el mundo debe tener la Biblia en su propio idioma.

Se debe mencionar que, Lutero siempre distingui√≥ entre predicadores de la Palabra y los dem√°s, que s√≠ es un llamado especial; y tambi√©n, que ninguna mujer puede ense√Īar a la iglesia.

Juan Calvino

Calvino desarrolló más allá la doctrina, y como Lutero creyó que los sacerdotes romanos en la práctica obstruyen, no facilitan, el camino de Dios.

√Čl empieza con la verdad que, solo Cristo es el verdadero Sumo Sacerdote, porque solamente √©l puede abrir el camino a Dios por su sangre y porque es el √ļnico intercesor que necesitamos. Calvino rechaza la doctrina cat√≥lica de que el sacerdote act√ļa¬†in persona Christi, pues seg√ļn Hebreos, ahora tenemos un sacerdote seg√ļn el orden de Melquisedec, y √©l ofreci√≥ el √ļnico sacrificio; entonces, no hay necesidad para un sacrificio en la misa:

Ahora bien, si la ofrenda de Melquisedec hubiera sido figura del sacrificio de la misa, ¬Ņiba el Ap√≥stol a omitir una cosa tan profunda, tan grave y tan preciosa, cuando √©l trata por menudo cosas que no son de tanta importancia? Pero por m√°s que ellos charlen, nunca podr√°n invalidar la raz√≥n que aduce el Ap√≥stol, que el derecho y el honor del sacerdocio ya no pertenece a hombres mortales, pues ha sido transferido a Jesucristo, que es inmortal y √ļnico y eterno sacerdote.[xv]

Positivamente, Calvino dijo que Israel hab√≠a perdido la promesa de que, ‚ÄúY vosotros me ser√©is un reino de sacerdotes, y gente santa.‚ÄĚ (Exod 19:6 RVR) Entonces, Pedro reclama este honor para los miembros de Cristo, que ‚Äúvosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, naci√≥n santa.‚ÄĚ (1 Ped 2:9 RVR)[xvi]

Y así que cada creyente tiene un solo sumo sacerdocio en Cristo, y es en Cristo un sacerdote:

Cristo tiene adem√°s el nombre de sacerdote, no solamente para hacer que el Padre nos sea favorable y propicio, en cuanto que con su propia muerte nos ha reconciliado con √Čl para siempre, sino tambi√©n para hacernos compa√Īeros y participes con √Čl de tan grande honor. Porque aunque por nosotros mismos estamos manchados, empero, siendo sacerdotes en √©l (Ap. 1,6), nos ofrecemos a nosotros mismos y todo cuanto tenemos a Dios, y libremente entramos en el Santuario celestial, para que los sacrificios de oraciones y alabanza que le tributamos sean de buen olor y aceptables ante el acatamiento divino. Y lo que dice Cristo, que √Čl se santifica a si mismo por nosotros (Jn. 17, 19), alcanza tambi√©n a esto; porque estando ba√Īados en su santidad, en cuanto que nos ha consagrado a Dios su Padre, bien que por otra parte seamos infectos y malolientes, sin embargo le agradamos como puros y limpios, e incluso como santos y sagrados.[xvii]

Los Anabaptistas

El movimiento luterano y el reformado preservaron la idea de ordenar ministros de la Palabra. Al mismo tiempo, otros grupos dijeron que los reformadores no hab√≠an llevado la doctrina del sacerdocio universal a su l√≥gico fin, el anticlericalismo. Algunos anabaptistas, los cu√°queros, los menonitas, los hermanos, y otros grupos ‚Äď uno podr√≠a mencionar los mormones ‚Äď van m√°s all√° y ense√Īan que, no debe existir el cl√©rigo y punto. As√≠ que, el ap√≥stol hab√≠a reconocido que hay¬†muchos¬†l√≠deres en el culto: ‚ÄúCuando os reun√≠s, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelaci√≥n, tiene interpretaci√≥n‚ÄĚ (1 Cor 14:26).

En mi propia regi√≥n de las colonias norteamericanas, el sacerdocio universal de los creyentes empez√≥ a formar parte del desarrollo del concepto de la libertad de conciencia.[xviii]¬†Una cristiana cu√°quera, llamada Mary Dyer, denunci√≥ al clero puritano-reformado de Boston y argument√≥ que el gobierno no ten√≠a ninguna autoridad sobre la conciencia del individuo. Cien a√Īos despu√©s de ella, y en parte por los esfuerzos de ella y otros, la nueva Constituci√≥n de los EE. UU. incluir√° la declaraci√≥n, ‚ÄúEl Congreso no podr√° hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religi√≥n, ni prohibiendo la libre pr√°ctica de la misma.‚ÄĚ Desafortunadamente para Mary Dyer, esto lleg√≥ demasiado tarde para ayudarla: en 1660 se llev√≥ a la horca, pues fue una amenaza para el clero. Mary Dyer fue mi, 9 veces, bisabuela.

Los Wesleyanos

Juan Wesley en el siglo 18 desarrolló el sacerdocio de todos los creyentes en aun más direcciones. No fue anticlerical como tal, sin embargo, percibió que cada cristiano debe participar en el trabajo sacerdotal, y más allá que ellos lo habían hecho anteriormente. Por un lado, él dijo que los predicadores laicos pueden y deben extender el reino:

Denme cien predicadores que no le tengan miedo a nada, solamente al pecado y que deseen solamente a Dios, y a mí no me importa si son clérigos o laicos. Solamente ellos podrían sacudir las puertas del infierno y establecer el reino de los cielos en la tierra.[xix]

Estos ‚Äúlaicos‚ÄĚ incluyeron las ‚Äúlaicas‚ÄĚ; Wesley entren√≥ y envi√≥ predicadoras del evangelio.

La otra contribuci√≥n de Wesley es, para m√≠, una de las expresiones m√°s notables del sacerdocio universal: las as√≠-llamadas ‚ÄúSociedades de Bandas‚ÄĚ (Class Meetings). Los doce miembros de cada sociedad se reun√≠an semanalmente por una hora y media; pod√≠an rendir cuentas unos a otros, confesar sus pecados, orar. Hac√≠an preguntas unos a otros, especialmente estas cinco:

  1. ¬ŅQu√© pecados conocidos has cometido desde nuestra √ļltima reuni√≥n? 2. ¬ŅCon qu√© tentaciones te has enfrentado? 3. ¬ŅC√≥mo fuiste liberado? 4. ¬ŅHas pensado, dicho o hecho cosa alguna que haya provocado en ti la duda de haber pecado? 5. ¬ŅTienes alg√ļn secreto que deseas guardar para ti?

Wesley dijo: ‚ÄúEl prop√≥sito de reunirnos es obedecer el mandato de Dios: ‚ÄėConfesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que se√°is sanados.‚Äô (Sant. 5.16).‚ÄĚ Es decir, que, en vez de confesar sus pecados a un sacerdote en un confesionario, cada uno confiesa sus pecados a los dem√°s sacerdotes presentes.[xx]

La influencia del movimiento wesleyano se encuentra no solamente en la iglesia metodista, sino tambi√©n en la Alianza Cristiana y Misionera, los nazarenos, los pentecostales, las Asambleas de Dios, el Ej√©rcito de Salvaci√≥n, el Movimiento de Santidad, y m√°s remotamente, el neo-pentecostalismo, es decir, entre millones de creyentes que quiz√°s nunca han escuchado el nombre de Wesley. Como veremos, algunos de sus descendientes han en efecto rechazado su ense√Īanza sobre el sacerdocio.

3. Tergiversaciones Modernas de la Doctrina

Para cada verdad cristiana, existe su mutación, o hasta su perversión. Pues Satanás no siempre inventa nuevas ideas, cuando es posible dar un giro a la verdad antigua. Y el sacerdocio universal de los creyentes hoy en día se encuentra en formas que escandalizarían a los apóstoles y a los reformadores.

Anti-Intelectualismo

Enfrentamos una receta rara, donde se combinan la idea del sacerdocio universal con un vers√≠culo mal aplicado, que ‚Äúla letra mata, pero el Esp√≠ritu da vida.‚ÄĚ (2 Cor 3:6) Entonces, algunos menosprecian la vida de la mente. Los reformadores no habr√≠an tenido paciencia con el anti-intelectualismo, incluso a Wesley: ten√≠a un bachillerato y una maestr√≠a de Oxford, tambi√©n fue maestro all√≠. Su ‚ÄúClub Santo‚ÄĚ (Holy Club) consisti√≥, entre otras cosas, de reunirse por tres horas cada ma√Īana para oraci√≥n, salmos, y la lectura del Nuevo Testamento Griego. Wesley le√≠a varios idiomas antiguos, y escribi√≥ gram√°ticas del hebreo, del griego, del lat√≠n, del franc√©s, y del ingl√©s; escribi√≥ un tomo sobre las propiedades de la electricidad; una historia de Inglaterra; una de Roma. Sus predicadores laicos no fueron cl√©rigos, sin embargo, recibieron una profunda formaci√≥n en la fe antes de salir a predicar. Demuestra que podr√≠amos aplicar el gran mandamiento en esta direcci√≥n, ‚Äúque cada creyente, siendo sacerdote, ame al Se√Īor tu Dios con todo el coraz√≥n, con toda el alma,¬†y s√≠, con toda la mente.‚ÄĚ

Liderazgo ‚ÄúSuper-Ungido‚ÄĚ

Si yo tuviera que identificar, ¬Ņcu√°l es el √°rea m√°s obvia donde la iglesia ignora la doctrina del Sacerdocio Universal, ser√≠a en el ascenso del L√≠der S√ļper-Ungido, sea un ap√≥stol, patriarca, o sencillamente pastor. Los hemos visto en iglesias peque√Īas, promedio, y grandes; no tiene que ser una mega-iglesia, as√≠ que puede suceder en un grupo de 50, cuando hay 1-2 personas sobre la plataforma y los dem√°s son los espectadores, mirando mientras los sacerdotes evang√©licos hacen su trabajo. Otro vers√≠culo mal aplicado en esta din√°mica es el famoso, ‚ÄúNo toques al ungido de Dios‚ÄĚ (1 Sam 24:6), no cuestione sus opiniones, no ponga a prueba sus profec√≠as.[xxi]¬†Y as√≠ que el ungido es el ‚Äúsacerdote,‚ÄĚ a √©l le entregan sus diezmos y ofrendas.¬†Es decir es una vuelta al sistema del Antiguo Pacto

Este culto a la personalidad ha producido una generaci√≥n de l√≠deres de la iglesia, quienes¬†de facto¬†reclaman m√°s autoridad que un sacerdote cat√≥lico local, que el arzobispo cat√≥lico Quir√≥s de San Jos√©, que el Papa Francisco. Y usan este poder sacerdotal, no para bendecir y edificar, sino para robar y aplastar. Para parafrasear las palabras de Lutero:¬†De aqu√≠ sacan su audacia para mandar, exigir, amenazar, oprimir en todo lo que se les ocurra. Justifican todas las monstruosidades que se hicieron hasta ahora y se siguen perpetrando en la iglesia. Que los s√ļper-pastores se hayan convertido en lobos, los siervos en tiranos, y los nuevos ap√≥stoles en los m√°s mundanos.[xxii]

En el neo-pentecostalismo, hay un fen√≥meno sociol√≥gico tan interesante como lo es contradictorio. Es decir, por un lado, la teolog√≠a pentecostal ‚Äúcl√°sica‚ÄĚ prometi√≥ liberaci√≥n para todos, pues todos pueden experimentar al Esp√≠ritu Santo y sus dones. Entonces, abri√≥ la puerta a aquellos sin educaci√≥n, a las mujeres, a los pobres, y a los privados, en iglesias relativamente peque√Īas y marginalizadas. Sin embargo, luego creci√≥ una jerarqu√≠a del y dentro del mismo movimiento, en subsiguientes generaciones de la iglesia y en las mega-iglesias. Ahora, una vez m√°s, los privados son pasados por alto, los s√ļper-pastores son varones (o quiz√°s tambi√©n la esposa del pastor, o de vez en cuando una mujer en liderazgo), dentro del contexto del Evangelio de Prosperidad, la pobreza es una se√Īal de fracaso espiritual, una evidencia de ‚Äúpoca fe.‚ÄĚ[xxiii]

Si el modelo de ministerio es que, hay un grupo de miles de personas, y una sola persona sobre la plataforma, y solamente él tiene el derecho de usar el micrófono, esta es una negación flagrante de la verdad bíblica del sacerdocio.

Híper-Individualismo

Quiz√°s esta tentaci√≥n es la que nosotros vamos a encontrar, entonces pensaremos m√°s en ella. Es la idea de que, no necesito papa, obispo, o sacerdote, ni pastor ni ap√≥stol. ‚ÄúSoy un sacerdote individualista,‚ÄĚ dicen, ‚Äúas√≠ que tengo todo lo que necesito para vivir y florecer en el Se√Īor.‚ÄĚ

Soy bloguero, y por eso tengo mucha interacci√≥n con otra gente que escribe blogs. Y he notado que existe un cierto tipo de personalidad: el cristiano que insiste ‚Äď o mejor,¬†se jacta¬†de que ‚Äď no tiene que rendir cuentas a nadie en la iglesia, o en ninguna estructura cristiana. Y la idea aparentemente es que, ‚ÄúSolamente soy yo y la Biblia abierta, y ya. As√≠ que soy totalmente independiente, yo puedo hablar sin temor sobre lo que veo en la iglesia de hoy.‚ÄĚ Con frecuencia, la misma gente se jacta de que no tiene formaci√≥n en ning√ļn seminario. Creo que no es una coincidencia, que son la misma gente que fija fechas para la segunda venida. Y cuando les he escrito, a veces responden con una completa falta de cortes√≠a, porque, me dicen, no hay nadie que pueda reprimirlos.

De esa manera, hay gente evang√©lica, que se volver√≠a loca si uno sugiere que deba obedecer al papa, pero que, en un sentido muy real, son sus propios papas. Y algunos quienes dicen, ‚Äú¬°Solamente somos nosotros, yo y Dios!‚ÄĚ en buena pr√°ctica se han convertido a sus propias deidades: son¬†como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Esta nunca fue la visi√≥n de la Reforma, donde el sacerdocio universal solamente puede funcionar cuando somos partes de una congregaci√≥n de santos. Donde los dem√°s santos no son ‚Äúmetiches‚ÄĚ sino el cuerpo de Cristo para nosotros.

Mi propia experiencia ha demostrado la importancia de rechazar este ‚Äúhiper-individualismo‚ÄĚ a favor de una postura m√°s b√≠blica. En varias ocasiones, he pasado por momentos cuando me impusieron las manos. Me ordenaron en 1983; me hicieron pastor en 1986; profesor en el ‚Äô88, otra vez profesor en el 90 y de nuevo en el 99. Llegu√© a ser misionero en el 98.

Desde una cierta perspectiva, me imagino, alguien podr√≠a sacar la conclusi√≥n:¬†Bueno, Gary ahora es ordenado, entonces ha recibido m√°s autoridad, etc. Mas yo lo veo desde el otro √°ngulo: que, desde la ordenaci√≥n, he andado con menos, no m√°s, autoridad. Un pastor est√° obligado a su congregaci√≥n, no sencillamente viceversa. En mi caso, con cada paso, cada comisi√≥n, he entregado cada vez m√°s independencia personal y he aceptado que tengo que rendir cuentas a otros. Entonces, en este momento del 2017 soy responsable ante ‚Äď la iglesia que me orden√≥; mi denominaci√≥n actual en los Estados; mi iglesia local en los Estados; mi congregaci√≥n aqu√≠; mi denominaci√≥n aqu√≠; dos agencias misioneras; una asociaci√≥n de te√≥logos evang√©licos, cuya declaraci√≥n de fe tengo que firmar cada a√Īo; Asociados Wycliffe, para quienes trabajo tiempo parcial; la junta de ESEPA; la administraci√≥n de ESEPA; su decano acad√©mico; mis colegas; los alumnos; los egresados. ¬°Rindo cuentas en, 15 direcciones diferentes, y ¬°probablemente me he olvidado algo! Y esto, por supuesto, sin mencionar los amigos, la esposa, la familia. Cada uno con un ministerio sacerdotal hacia m√≠. Y cada uno con el derecho y la responsabilidad de decirme,¬†¬ŅQu√© est√° haciendo?¬†‚ÄúA todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandar√°‚ÄĚ (Lucas 12:48), no solamente en el siglo venidero, sino tambi√©n ahora mismo. Con m√°s autorizaci√≥n, hay menos individualismo, menos autonom√≠a, y es como debe ser. No hay campo para los lobos solitarios. Los reformadores entendieron esto.

CONCLUSI√ďN

Su pastor no es su sacerdote; su ap√≥stol tampoco; el padre de la familia no es sacerdote de su hogar, no m√°s que la madre y los ni√Īos, si son creyentes;[xxiv]¬†los l√≠deres de la iglesia son la gente que moldea y apoya y dirige a una congregaci√≥n de sacerdotes.

Como sacerdote, usted representa a Dios delante del mundo, principalmente por evangelización, y de hecho, por todo lo que hagamos en el nombre de Cristo.

Y su ministerio dentro de la iglesia es ofrecer los sacrificios de alabanza y oraci√≥n; representar a los dem√°s delante de Dios; edificar, instruir, perdonar, animar, y de toda manera bendecir a los dem√°s sacerdotes. En vez de una misa con un sacerdote haciendo todo lo necesario; o con un pastor o unos pocos haciendo todo el ministerio, Pablo tuvo esta visi√≥n: ‚Äú¬ŅQu√© concluimos, hermanos? Que cuando se re√ļnan, cada uno puede tener un himno, una ense√Īanza, una revelaci√≥n, un mensaje en lenguas, o una interpretaci√≥n. Todo esto debe hacerse para la edificaci√≥n de la iglesia.‚ÄĚ (1 Cor 14:26 NVI)

Otro lugar para empezar es sencillamente leer la lista de vers√≠culos de ‚Äúlos unos a los otros‚ÄĚ en Pablo:

Otro lugar para empezar es sencillamente leer la lista de vers√≠culos de ‚Äúlos unos a los otros‚ÄĚ en Pablo:

Rom 12:10 ‚Äď √Āmense los unos a los otros con amor fraternal, respet√°ndose y honr√°ndose mutuamente;
es la misma palabra en el original de Rom 15:5 ‚Äď vivir juntos en armon√≠a;
Rom 15:7 ‚Äď ac√©ptense mutuamente, as√≠ como Cristo los acept√≥ a ustedes para gloria de Dios;
Rom 15:14 ‚Äď est√°n capacitados para instruirse unos a otros;
1 Cor 12:25 ‚Äď a fin de que no haya divisi√≥n en el cuerpo, sino que sus miembros se preocupen por igual unos por otros;
Ef 5:19 ‚Äď An√≠mense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales;
Col 3:13 ‚Äď de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. As√≠ como el Se√Īor los perdon√≥, perdonen tambi√©n ustedes;
y tantos m√°s, es un sacerdocio mutuo.

Lutero se quej√≥ de que, la gente invert√≠a montones de dinero para adorar a los santos en el cielo. En vez de eso, ‚Äúlo que quisieran hacer para los santos, quiten los ojos de los muertos, y presten atenci√≥n a los vivientes. Sus pr√≥jimos son los santos vivos: los sin ropa, los hambrientos, los sedientos, los pobres quienes tienen familias y sufren. Dirijan su atenci√≥n a ellos, empiecen la obra aqu√≠.‚ÄĚ[xxv]

Quiero cerrar con una oración de Juan Calvino:

Conc√©denos, Dios Todopoderoso, que puesto que T√ļ te has complacido en escogernos como sacerdotes para Ti mismo, no para que te ofrezcamos bestias a Ti sino que nos consagremos a Ti con todo lo que tenemos. Conc√©denos que con toda disposici√≥n nos esforcemos para apartarnos de todo tipo de impureza para purificarnos a nosotros mismos de toda corrupci√≥n, para que podamos cumplir debidamente con el sagrado oficio del sacerdocio y as√≠ conducirnos hacia Ti con castidad y pureza. Que tambi√©n nos abstengamos de toda obra malvada, de todo fraude y toda crueldad hacia nuestros hermanos, y as√≠ nos tratemos unos a otros para que podamos testificar con toda nuestra vida que T√ļ eres verdaderamente nuestro Padre, que nos gobiernas por Tu Esp√≠ritu, y que una verdadera y santa hermandad existe entre nosotros. Que vivamos justamente unos hacia otros a fin de dar a cada uno su propio derecho, y as√≠ demostrar que somos miembros de tu hijo unig√©nito, para que √©l nos reconozca cuando √Čl aparezca para la redenci√≥n de Su pueblo y nos re√ļna en Su reino celestial. Am√©n.[xxvi]

AP√ČNDICE ‚Äď ‚ÄúReglamento de las Sociedades de Bandas‚ÄĚ

Por Juan Wesley, Obras Completas, ed. Justo L. González, Providence House Publishers, Franklin, TN, 1996. Tomo V, pp. 57-58. Redactado el 25 de diciembre de 1738. http://ccrosariosurweb.com/?p=215

El prop√≥sito de reunirnos es obedecer el mandato de Dios: ¬ęConfesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que se√°is sanados.¬Ľ (Sant. 5.16)

Con esta finalidad nos proponemos:

  1. Reunirnos por lo menos una vez por semana.
  2. Asistir puntualmente a la hora designada, salvo una razón extraordinaria.
  3. Comenzar (los que estemos presentes) exactamente a la hora, cantando u orando.
  4. Hablar cada uno en orden, libre y claramente, acerca del verdadero estado de nuestras almas, de las faltas que hemos cometido de pensamiento, palabra u obra, y de las tentaciones que hemos experimentado desde nuestra √ļltima reuni√≥n.
  5. Terminar cada reunión con una oración de acuerdo a las necesidades de cada persona presente.
  6. Solicitar a alguno de entre nosotros que hable de su propia situación espiritual y luego pedir a los demás que, de manera ordenada, planteen en profundidad cuantas preguntas tengan concernientes a su estado, a sus pecados y a sus tentaciones.

Algunas de las preguntas propuestas a cada uno antes de ser admitido a nuestro grupo pueden ser las siguientes:

  1. ¬ŅTienes el perd√≥n de tus pecados?
  2. ¬ŅEst√°s en paz con Dios por medio de nuestro Se√Īor Jesucristo?
  3. ¬ŅPosees el testimonio que el Esp√≠ritu mismo da a tu esp√≠ritu de que eres hijo de Dios?
  4. ¬ŅSe derrama el amor de Dios en tu coraz√≥n?
  5. ¬ŅHay alg√ļn pecado, interior o exterior, que te domina?
  6. ¬ŅDeseas que te se√Īalen tus faltas?
  7. ¬ŅDeseas que se te se√Īalen todas tus faltas clara y llanamente?
  8. ¬ŅDeseas que cada uno de nosotros comparta, de vez en cuando, lo que siente en su coraz√≥n respecto a ti?
  9. ¬°Considera lo siguiente! ¬ŅDeseas que te digamos todo lo que pensamos, lo que tememos, lo que escuchamos, sobre ti?
  10. ¬ŅDeseas que al hacer esto indaguemos a fondo, llegando hasta lo m√°s profundo de tu coraz√≥n?
  11. ¬ŅEs tu deseo y prop√≥sito ser, tanto en esto como en toda otra ocasi√≥n, completamente sincere para expresar lo que sientas en tu coraz√≥n, sin excepciones, sin enga√Īos y sin reservas?

Cualquiera de las preguntas precedentes puede plantearse con la frecuencia que ofrezca la ocasión. Pero las cinco siguientes en cada reunión:

  1. ¬ŅQu√© pecados conocidos has cometido desde nuestra √ļltima reuni√≥n?
  2. ¬ŅCon que tentaciones te has enfrentado?
  3. ¬ŅC√≥mo fuiste liberado?
  4. ¬ŅHas pensado, dicho o hecho cosa alguna que haya provocado en ti la duda de haber pecado?
  5. ¬ŅTienes alg√ļn secreto que deseas guardar para ti?

NOTAS:

[i]¬†El¬†Textus receptus¬†tiene ő≤őĪŌÉőĻőĽőĶőĻŌā őļőĪőĻ őĻőĶŌĀőĶőĻŌā ŌĄŌČ őłőĶŌČ (RVR ‚Äď ‚Äúreyes y sacerdotes para Dios‚ÄĚ); NA-28 tiene ő≤őĪŌÉőĻőĽőĶőĻőĪőĹ, őĻőĶŌĀőĶŌÖŌā ŌĄŌČ őłőĶŌČ (NVI ‚Äď ‚Äúun reino, sacerdotes al servicio de Dios‚ÄĚ). La evidencia de los manuscritos deja poca duda de que el texto cr√≠tico es el correcto. Exod 19:6 LXX tiene otra forma: ő≤őĪŌÉőĮőĽőĶőĻőŅőĹ ŠľĪőĶŌĀő¨ŌĄőĶŌÖőľőĪ (‚Äúsacerdocio real‚ÄĚ), seguido por 1 Ped 2:9.

[ii] Catecismo del Santo Concilio de Trento para los Párrocos Ordenado por Disposición de San Pio V 2.7.23, 24 (Valencia: Don Benito Monfort, 1782), 213. (https://archive.org/details/catecismodelsan00unkngoog)

[iii]¬†Pablo VI, ‚ÄúDecreto Presbyterorum Ordinis, Sobre el Ministerio y la Vida de los Presb√≠teros‚ÄĚ 1.2. (1965) (http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html)

[iv] Catequismo de la Iglesia Católica (1992) §1546 y §1549; ver también §1547. (http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html)

[v]¬†Pablo VI, ‚ÄúDecreto sobre el Apostolado de los Laicos,‚ÄĚ (1965). (http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19651118_apostolicam-actuositatem_sp.html)

[vi]¬†‚ÄúDocumento Conclusivo,‚ÄĚ 3a ed., CELAM, 2008, 31. (http://celam.org/aparecida/Espanol.pdf, ‚ÄúEl Mensaje Final‚ÄĚ)

[vii]¬†Papa Francisco, ‚ÄúA los Participantes en el Congreso del¬†Foro Internacional de Acci√≥n Cat√≥lica (FIAC),‚ÄĚ 27 abril 2017. (https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2017/april/documents/papa-francesco_20170427_congresso-azione-cattolica.html)

[viii] Agustín, Sermón 198a; Clemente de Alejandría, del fragmento de Adumbrationes Clementis Alexandrini in Epistolas canonicas. Ambos encontrados en Gerald Bray, ed., James, 1-2 Peter, 1-3 John, Jude (ACCS; Downers Grove, IL: InterVarsity, 2000), 87, nuestra traducción.

[ix]¬†Ignacio¬†Filadelfienses¬†9.1 ‚Äď ‚ÄúLos sacerdotes [de Israel] tambi√©n eran buenos, pero mejor es el Sumo Sacerdote al cual se encomienda el lugar sant√≠simo; porque s√≥lo a √Čl son encomendadas las cosas escondidas de Dios; siendo √Čl mismo la puerta del Padre, por la cual entraron Abraham e Isaac y Jacob, y los profetas y los ap√≥stoles y toda la Iglesia.‚ÄĚ (http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/gln.htm¬†) Se encuentra el termino ‚Äúsacerdote‚ÄĚ de pastores, por ejemplo, en la recensi√≥n larga de¬†Filadelfienses¬†4 (siglo 4), donde habla de los presb√≠teros como ‚Äúsumos sacerdotes‚ÄĚ; tambi√©n el espurio¬†A Her√≥n¬†3 (del siglo 3 o m√°s all√°).

[x] Cipriano de Cartago, Carta 43.2, de Cartas (Madrid: Editorial Gredos, 1998), 186. (https://archive.org/stream/SANCIPRIANOCartas/SAN%20CIPRIANO%20Cartas_djvu.txt)

[xi] Martín Lutero, La Cautividad Babilónica de la Iglesia 7.8. (http://www.luisjovel.com/wp-content/uploads/2015/11/La-cautividad-babilonica-de-la-Iglesia-Martin-Lutero.pdf)

[xii] Lutero, Cautividad Babilónica 7.9.

[xiii] Martín Lutero, A La Nobleza Cristiana de La Nación Alemana. Lutero se refiere a Mateo 18:15-17 y dice que, uno puede llevar a dos o tres miembros de la iglesia y reprimir a cualquier creyente, incluyendo al papa. (https://www.scribd.com/doc/6547550/Lutero-A-La-Nobleza-Cristiana-de-La-Nacion-Alemana-1%C2%AA-Parte)

[xiv]¬†Timothy George,¬†Theology of the Reformers¬†(rev. ed.; Nashville, TN: Broadman & Holman, 2013), 96. Ver tambi√©n el ensayo por Lesslie Newbigin, ‚ÄúCan a Modern Society by Christian?‚ÄĚ given as 1995 Gospel and Culture Lecture, King‚Äôs College, London ‚Äď ‚ÄúThe priesthood of the whole membership is not primarily executed by sitting on church committees or in church assemblies. It is exercised in the life of the world‚ĶThe sacrifices acceptable to God are to be made in all the acts of loving obedience, small or great, which a believer is called up to make in the course of daily work in the world.‚ÄĚ

[xv] Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana 4.18, tr. Cipriano de Valera. (http://www.iglesiareformada.com/Calvino_Institucion_4_18.html)

[xvi]¬†Calvino,¬†Comentario sobre √Čxodo¬†19:6, nuestra traducci√≥n. (https://www.ccel.org/ccel/calvin/commentaries.i.html)

[xvii]¬†Calvino,¬†Instituciones, 2.15.6 (http://www.iglesiareformada.com/Calvino_Institucion_2_15.html). Tambi√©n 4.18.17 ‚Äď ‚ÄúNo es posible que este sacrificio no se halle en la Cena de nuestro Se√Īor, en la cual, cuando anunciamos y recordamos la muerte del Se√Īor, y le damos gracias, no hacemos otra cosa sino ofrecer sacrificios de alabanza. A causa de este oficio de sacrificar, todos los cristianos somos llamados ‚Äúreal sacerdocio‚ÄĚ (1 Pe. 2,9); porque por Jesucristo ofrecemos sacrificios de alabanza a Dios; es decir, el fruto de los labios que honran su nombre, como lo acabamos de o√≠r por boca del Ap√≥stol. Porque nosotros no podr√≠amos presentarnos con nuestros dones y presentes delante de Dios sin intercesor. Este intercesor es Jesucristo, quien intercede por nosotros, por el cual nos ofrecemos a nosotros y todo cuanto es nuestro al Padre. √Čl es nuestro Pont√≠fice, quien, habiendo entrado en el santuario del cielo, nos abre la puerta y da acceso; √Čl es nuestro altar sobre el cual depositamos nuestras ofrendas; en √Čl nos atrevemos a todo cuanto nos atrevemos. En suma, √Čl es quien nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios su Padre (Ap. 1,6).‚ÄĚ (http://www.iglesiareformada.com/Calvino_Institucion_4_18.html)

[xviii]¬†Pero ver la Westminster Confession 23.3, ‚Äú[the civil magistrate] has authority, and it is his duty, to take order that unity and peace be preserved in the Church, that the truth of God be kept pure and entire, that all blasphemies and heresies be suppressed, all corruptions and abuses in worship and discipline prevented or reformed, and all the ordinances of God duly settled, administrated, and observed‚Ķ‚ÄĚ (http://www.reformed.org/documents/wcf_with_proofs/index.html) La versi√≥n castellana disponible en l√≠nea es la edici√≥n adoptada por La Iglesia Presbiteriana en el siglo XIX. Se ha cambiado este p√°rrafo controversial: ‚ÄúLos magistrados‚Ķ(2) ni se entremeter√°n en lo m√°s m√≠nimo en asuntos de la fe. (3) Sin embargo, como padres cuidadosos es el deber de los magistrados civiles proteger la Iglesia de nuestro Se√Īor com√ļn, sin dar preferencia a alguna denominaci√≥n de cristianos sobre las dem√°s, de tal modo, que todas las personas eclesi√°sticas, cualesquiera que sean, gocen de completa, gratuita e incuestionable libertad, para desempe√Īar cada parte de sus funciones sagradas, sin violencia ni peligro. (4) Y como Jesucristo ha designado un gobierno regular y una disciplina en su Iglesia, ninguna ley de estado alguno debe interferir con ella, estorbar o limitar los ejercicios debidos entre los miembros voluntarios de alguna denominaci√≥n de cristianos conforme a su propia confesi√≥n y creencia.‚ÄĚ (http://www.iglesiareformada.com/Confesion_Westminster.html#anchor_47)

[xix]¬†Juan Wesley, ‚ÄúCarta a Alexander Mather (6 agosto 1777),‚ÄĚ de¬†Obras de Wesley, ed. Justo Gonz√°lez, 15 tomos (Franklin, TN: Providence House, 1996), 14:143. (https://www.whdl.org/sites/default/files/publications/tomo14.pdf; obras completas¬†https://www.whdl.org/las-obras-de-wesley?language=es). En el ingl√©s original: ‚ÄúGive me one hundred preachers who fear nothing but sin, and desire nothing but God, and I care not a straw whether they be clergy or laymen, such alone will shake the gates of hell and set up the kingdom of heaven upon earth.‚ÄĚ

[xx]¬†Wesley, ‚ÄúReglamento de las Sociedades de Bandas,‚Ä̬†Obras Completas¬†5:57-58. Ver documento entero en el Ap√©ndice de este ensayo.

[xxi]¬†Ver Guillermo Maldonado, ‚Äú¬°No toquen a mis ungidos! ¬°No maltraten a mis profetas! 1 Cr√≥nicas 16:22.‚ÄĚ (https://www.youtube.com/watch?v=VievyJD-cUE). Juan Stam, ‚Äú‚ÄúNo toques al ungido de Dios.‚ÄĚ (http://www.juanstam.com/dnn/Blogs/tabid/110/EntryID/124/Default.aspx)

[xxii] Parafraseando a Lutero, Cautividad Babilónica 7.8.

[xxiii]¬†Juan Sep√ļlveda, ‚ÄėEl desaf√≠o de la educaci√≥n teol√≥gica desde una perspectiva Pentecostal,‚Äô¬†Ministerial Formation¬†87 (Oct. 1999): 35-41. Tambi√©n, Gary S. Shogren, ‚ÄúLos ‚ÄėUltracarism√°ticos‚Äô de Corinto y los Pentecostales de Am√©rica Latina como la Religi√≥n de los¬†Marginados.‚ÄĚ (https://razondelaesperanza.com/2017/02/20/los-ultracarismaticos-de-corinto-y-los-pentecostales-de-america-latina-como-la-religion-de-los-marginados/)

[xxiv]¬†Gary S. Shogren, ‚Äú‚ÄėPapi, ¬Ņeres t√ļ mi sacerdote?‚Äô El rol de padre en el hogar cristiano.‚ÄĚ (https://razondelaesperanza.com/2012/07/21/papi-eres-tu-mi-sacerdote-el-rol-de-padre-en-el-hogar-cristiano/)

[xxv]¬†Primer Serm√≥n para 1 noviembre, D√≠a de Todos los Santos. In¬†Festival Sermons of Martin Luther, ed. Joel R. Baseley (Dearborn, MI: Mark V Publications, 2005). Tambi√©n WA 10/3:407. Nuestra traducci√≥n del ingl√©s: ‚ÄúWhatever it is that you want to do for the saints, turn your attention away from the dead toward the living. The living saints are your neighbors, the naked, the hungry, the thirsty, the poor people who have wives and children and suffer shame. Direct your help toward them, begin your work here.‚ÄĚ

[xxvi]¬†John Calvin, de su Lectura 10 sobre Mal 3:4‚Äď8, en¬†John Calvin: Writings on Pastoral Piety, eds. Elsie Anne McKee and Bernard McGinn, The Classics of Western Spirituality (New York; Mahwah, NJ: Paulist, 2001), 245. Nuestra traducci√≥n del ingl√©s: ‚ÄúGrant, Almighty God, that since You have been pleased to choose us as priests to Yourself, not that we may offer beasts to You but consecrate to You ourselves with all that we have. Grant that we may with all readiness strive to depart from every kind of uncleanness to purify ourselves from all defilements, so that we may duly perform the sacred office of priesthood and thus conduct ourselves toward You with chasteness and purity. May we also abstain from every evil work, from all fraud and all cruelty toward our brethren, and so deal with one another that we may testify with our whole life that You are really our Father, ruling us by Your Spirit, and that true and holy brotherhood exists among us. May we live justly toward one another so as to render to each his own right, and thus show that we are members of Your only begotten Son, so that He may acknowledge us when He shall appear for the redemption of His people and shall gather us into His celestial kingdom. Amen.‚ÄĚ

‚ÄúEl Sacerdocio Universal de los Creyentes,‚ÄĚ por Gary S. Shogren, Ph. D. en Nuevo Testamento, Seminario ESEPA, San Jos√©, Costa Rica

 

Fuente: RazonDeLaEsperanza.Com

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